
Boletín Argentino nació en el año 1998, con un par de folios fotocopiados, con noticias de nuestro país, para ser distribuidos, a mano, entre una docena de amigos en Madrid. La ausencia de noticias –sobre todo positivas- hizo que fuera creciendo su exigua tirada.
Cuando las nuevas tecnologías fueron avanzando, nos decidimos a dar el gran paso y comenzamos a distribuirlo por e-mail. Se decidió enviarlo los domingos, momento en que presumíamos todos los lectores tendrían más tiempo para consultarlo.
Un amigo, el que desea se cite sólo como H.M. diseñó el nuevo Boletín, que aún se mantiene con pequeñas variantes.
Las facilidades que otorgaba el nuevo medio hicieron que el crecimiento fuera exponencial y no sólo en Madrid. El Boletín comenzó a cruzar el Atlántico y a ser reenviado, por sus lectores originales, a amigos o familiares de otros países y de la misma Argentina.
Los distintos éxodos de compatriotas provocaron que las suscripciones se fueran multiplicando, y al promediar el 2004 ya superaban los 16.000 inscriptos.
Una amiga española-argentina, Ana García Bernal, economista especializada en audiencias de Medios de Información, nos propuso realizar una encuesta. Ella formuló las preguntas y compiló las respuestas. Recibimos más de 3.200 respuestas, hecho insólito en este tipo de consultas.
Del análisis profesional surgieron varias informaciones.
- Que entre lectores, reenvíos e inclusión en los listados de organizaciones argentinas en distintas ciudades y países, superábamos los 350.000 lectores.
- Que una amplia mayoría pedía ampliación de notas e informaciones.
Para responder a esta demanda nació la Web Boletín Argentino, otra vez diseñada por H.M. quién, además, nos instruyó en su manejo.
Las solicitudes de inscripción se multiplicaron sugiriendo temas y autores, a la vez que una mayor información cultural, los que nos obligó a una segunda edición semanal, con contenido más cultural, con salida los días jueves.
Otra encuesta realizada en el 2008 nos mostró que superábamos los 450.000 lectores, con recepción en 46 países del mundo.
Algo que nos llenó de alegría y a la vez, nos inquietó por responsabilidad.
Hubo cambios en el diseño y producción del Boletín y la Web. Entonces se hizo cargo como Webmaster otro amigo, Juan Ruetter, quién desde Vigo nos brindó todo su apoyo y saber.
Hemos sido atacados por hackers, por tres veces consecutivas. Nunca hemos podido saber el motivo de esta saña. Es entonces cuando aparece, desde Rótterdam, Edgar W. Iparraguirre, especialista en “desfacer entuertos” y ataques de mal intencionados piratas informáticos. La profesional Marina Touriño se unió al grupo asesorándonos en la parte legal.
Es necesario aclarar en esta época en que se dice que “nadie es solidario y que cada uno va a lo suyo”, que tanto los técnicos, corresponsales, periodistas, archivistas, diseñadores, etc. que colaboran en el Boletín lo han hecho y hacen en forma absolutamente gratuita.
Lo que comenzó con la lectura de un par de diarios que llegaban a Madrid, hoy es motivo de estudio y consulta en más de cincuenta diarios argentinos, varias revistas y diarios extranjeros, agencias de noticias y, sobre todo, el aporte de la información que nos hacen llegar Asociaciones de Defensa de los Derechos Humanos, de lucha contra la minería depredadora, de grupos de pueblos originales, de Asociaciones que luchan contra la contaminación de nuestros campos, defensores de la ecología, de la escuela pública, grupos solidarios, y un largo etcétera que comprende a corresponsales, Organizaciones y Casas Argentinas en distintos lugares del mundo, periodistas y profesores independientes, y sobre todo de ustedes, los lectores, motivo final de nuestros esfuerzos.
A todos, nuestro agradecimiento.
Osvaldo Parrondo
Editor y Resonsable Boletín Argentino
