BOLETÍN ARGENTINO

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Lunes, 21 de mayo de 2012

Escritores de Buenos Aires en el Salón del Libro de Paris

De izquierda a derecha Joaquín Lavado "Quino", Hernán Lombardi, María Kodama, Macri, Hermenegildo Sábat y Juan José Sebrelli. Entre el 18 y el 21 de marzo se realizó la 31 versión del Salón del Libro de Paris 2011 en la Expo Porte de Versailles.
El Salón estuvo en un predio de 40 mil metros cuadrados, con 1.017 stands de exhibición ocupados por 430 editoriales de 25 países. La feria que se extendió por cuatro días ha puesto el énfasis en convocar a los jóvenes a participar de la fiesta donde la lectura y la escritura, para facilitar su asistencia los menores de 18 años no pagaron el ingreso.
La ciudad de Buenos Aires, Capital Mundial del Libro 2011, fue una de las invitadas especiales del 31 Salón del Libro de París, al que llevó una veintena de escritores rioplatenses.

Los autores y también célebres dibujantes porteños, de Alicia de Arteaga a Damián Tabarovsky, Quino o María Kodama, fueron protagonistas de encuentros, conferencias, firmas de libros y animaciones diversas a lo largo de la Feria. El alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, y el ministro de Cultura de la ciudad, Hernán Lombardi, asistieron al acto inaugural del Salón, junto con el titular de Cultura francés, Frédéric Mitterrand.

 

Según informó su portavoz, Lombardi llegó a París y participó ya junto con algunos autores argentinos en la inauguración de la exposición “Buenos Aires sobre el Sena” en la librería “El salón del libro”, acto al cual invitaron a escritores y otras personalidades, entre ellas el ministro Mitterrand.
Una gran milonga, con diferentes escuelas parisinas, se incluyó en el programa de la inauguración del salón, que en 2010 atrajo a más de 2.000 escritores, un millar de editoriales de una treintena de países y 190.000 visitantes.

No todos los autores argentinos invitados, a quienes acompañaron algunos editores del país, han sido ya traducidos al francés, pero sí muchos de ellos, como Laura Alcoba, Eduardo Berti, Pablo de Santis y Alicia Dujovne Ortiz. Al igual que Luisa Futoransky, Martín Kohan, Andrés Neuman, Elsa Osorio, Alan Pauls, Hernán Ronsino, Damián Taba- rovsky y, por supuesto, Quino.

Todavía sin versiones de sus obras en la lengua de Molière se encuentran Maximiliano Tomas, Juan José Sebreli, el humorista uruguayo Hermenegildo Sábat, Napo, María Kodama, Jorge Fondebrider, Alicia de Arteaga, Graciela Aráoz y Oliverio Coelho, aunque éste último con proyectos de serlo muy pronto, indicaron.

Durante estos días, la presencia porteña en París tomó forma también de café típico, instalado en el centro del Salón. Allí se vivió el ambiente de la capital argentina: conocer a sus autores cada día y comprar sus obras.

Entre otras actividades, Quino y Sábat se reunieron con el dibujante Plantu en el pabellón de Buenos Aires para confrontar imágenes.

Alicia Dujovne Ortiz presentó el libro/CD “Les fiancés du jardin potager” para niños de tres a siete años, y Quino a su conocidísima Mafalda. Pablo de Santis enseñó su ciudad, gracias al cómic “L'Hypnotiseur”, mientras María Kodama y Alan Pauls rindieron homenaje a “La herencia de Borges” y firmaron ejemplares de sus obras junto con Damián Tabarovsky.

La presencia de Buenos Aires en París coincide con la elección por parte de la UNESCO de la capital argentina como Capital Mundial del Libro en 2011, razón por la que la feria parisina fue una de las etapas principales de ese programa de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

La literatura escandinava, con la presencia en París de 40 autores de Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia; la escritura de Ultramar, las series literarias y la novela policíaca han sido los otros grandes protagonistas del Salón, que por primera vez abandona su costumbre de contar con un invitado especial, para recibir un público tan variado.

La Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina (SEA) llevó su libro Palabra Viva también traducido al francés, según contó su presidenta, Graciela Aráoz. La obra reúne escritos de autores desaparecidos durante la última dictadura militar. “Es importante dar a conocer la riqueza de lo que se perdió a causa de las desapariciones”.

“Existe una relación entrañable y profunda entre París y Buenos Aires, basta pensar en Cortázar para comprobarlo”.

Jorge Pociello
Paris, mars 2011