BOLETÍN ARGENTINO

Primer Boletín de Noticias de los Argentinos en el mundo - Director: Osvaldo Parrondo - Contacto: oparrondo@boletinargentino.com

Lunes, 21 de mayo de 2012

En tango, ¿sabías que…

Aquí te contamos secretos de: Discepolín, Gardel, Ángel Vargas, el tango "A media luz", Eva Duarte, Goyeneche y hasta de Serrat cantando tangos:

…el término Cambalache que da nombre a un tango genial de Enrique Santos Discépolo, proviene del antiguo “cambálachar”? Este último derivaría del portugués a fines del siglo XVI y su etimología proviene de “cambar”, más tarde transformado en “cambiar”. En Argentina se llamaba así a las tiendas o mercadillos donde se acumulaban prendas, instrumentos musicales, libros, armas, cuadros y objetos usados que esperaban una segunda oportunidad para volver a ser puestos en uso. En dichos negocios se utilizaba el mercadeo y regateo y tuvieron su auge en los años 30 y 40 del siglo pasado. Discepolín compuso su magistral retrato del “siglo veinte problemático y febril” en 1934 y lo estrenó Sofía Bozán en las revistas del Maipo en 1935 con un éxito sensacional, aunque Discépolo lo había compuesto para la película “El alma del bandoneón”, protagonizada por Libertad Lamarque y Santiago Arrieta en la cual lo cantaría Ernesto Famá y que dirigió Mario Soffici. Para dicho filme, Discépolo compuso también Pero el día que me quieras y en yunta con Luis César Amadori, Alma de bandoneón y Tu sombra. La letra que resumía la protesta popular en forma magistral provocó una verdadera conmoción y fue grabada ese mismo año 35 por Ernesto Famá con la Orquesta Típica Víctor y por Francisco Canaro cantando Roberto Maida. Posteriormente daría varias veces la vuelta al mundo y lo han registrado intérpretes de todas partes en varios idiomas. Entre otros Caetano Veloso en 1969; Tania con la orquesta de Carlos Figari en 1972; Libertad Lamarque con la orquesta mexicana de Rodríguez de Hijas en 1979; Roberto Goyeneche con Astor Piazzolla en 1982 o Juan Manuel Serrat. Hoy, Cambalache es más actual que nunca.

 

…en el tango Cafetín de Buenos Aires, el mismo Discépolo se inspiró en la nariz del actor mexicano Arturo de Córdova para escribir la inolvidable frase:..”la ñata contra el vidrio /en un azul de frío…”? Se hizo muy amigo del galán durante su estancia en México e incluso en Buenos Aires y luego del gran suceso de Arturo con Zully Moreno en el filme de Amadori “Dios se lo pague”, compartirían set con un proyecto de Discépolo, transformado en guión cinematográfico por Enrique en colaboración con Julio Porter.La película la dirigió el catalán Antonio Momplet y el mismo Discepolín interpreta un papel importante. Hace del vagabundo que termina compartiendo amistad con una especie de Robin Hood (Arturo de Córdoba) que robó a un banco para evitar que la entidad rematara los terrenos de unos campesinos caídos en la pobreza y terminó pagándolo con 7 años en el presidio. Discépolo, en su guión venía a sugerir que los vagabundos, ladrones, locos y borrachos acumulaban la sabiduría y los mandos policiales peleaban entre sí para adjudicarse la gloria en un mundo sin verdadera justicia. Arturo de Córdoba tenía la nariz “abollada” a raíz de un golpe.

…Eva Duarte tenía predilección por algunos tangos? Cuando trabajaba en un radioteatro en radio Belgrano, al comienzo de su carrera, coincidió varias veces con Rodolfo Biagi, cuya orquesta era atracción en dicha emisora de Don Jaime Yankelevich. Evita era novata y en una conversación le manifestó al director-pianista que el tango Indiferencia le provocaba mucha emoción. La música de dicho tango la había compuesto el propio Biagi. En una oportunidad, compartiendo cartel con la jazz de Rudy Ayala, en una espectáculo que trasmitía Radio París desde el Teatro Suipacha, y dirigía Fernando Ochoa, Biagi le hizo escuchar la melodía a Juan Carlos Thorry, que entonces era “crooner” del conjunto de Ayala. Al futuro esposo de Analía Gadé le gustó la música y le pidió permiso para ponerle letra. Y allí mismo comenzó a garabatear los versos sobre el piano: "Yo también como todos un día / tenía dinero, amigos y hogar. / Nunca supe que había falsía, / que el mundo sabía también traicionar…". El tema sería un exitazo en la grabación de Biagi de setiembre de 1942, y las posteriores de D’Arienzo o Hugo del Carril entre otros. Y Evita se emocionaba al escucharlo, como el vals de Pascual de Gullo: Lágrimas y sonrisas, verdadero capolavoro del pianista de San Telmo.

…la reciente aparición de grabaciones inéditas de Carlos Gardel, que habían sido desechadas por errores en las letras que cantaba, nos enfrentan a furcios que el Zorzal también cometía? Tino Diez apunta certeramente: Dice el álbum, editado en 1999, que contiene versiones no aprobadas por Carlos Gardel, justamente por los errores apuntados. Y puntualiza que en el tema "Se llama mujer", de Guillermo Barbieri y José Rial, Gardel canta: "...carece de amigos, vive pombremente" por "...carece de amigos, vive pobremente". En "Callejera", de Fausto Frontera y Enrique Cadícamo, se trabuca cantando: "…vos sos milonguita, y en el alma de tu almita…", cuando la letra expresa: "…vos sos milonguita, y en el fondo de tu almita…". Igualmente en "Arrabalero", de Osvaldo Fresedo y el español Eduardo Calvo, cambia una frase. En este caso hay dudas sobre si el cambio fue para darle más carga dramática a la letra, ya que entona: "…que ríe y canta, llorará sangre por tu traición", reemplazando "…que ríe y canta, llorará siempre por tu traición". En "La pena del payador", de Luis y José Servidio y Eduardo Escáriz Méndez, donde el autor escribió "…quién sabe qué honda pena lo abisma al peregrino", El Zorzal deja un verdadero intríngulis: "…quién sabe que honda pena lo abinam pebegrino". El porteño Héctor Ángel Bedetetti, compositor, ejecutante de violín y bandoneón y estudioso de la historia del tango, es autor de Las mejores anécdotas del tango, de Editorial Planeta, publicado en el año 2000, en donde advierte, por ejemplo, que los discos de Carlos Gardel dan cuenta de por lo menos diez furcios, algunos de los cuales resultan divertidos. En "Milonga del 900", que tiene música de Sebastián Piana y versos de Homero Manzi, dice "no hay piosa quior que un encono" en lugar de "no hay cosa peor que un encono", y en "Haragán", tema de los autores Enrique Delfino, Luis Bayón Herrera y Manuel Romero, transforma la frase condicional "si no, yo te largo" en "si yo no te largo", un concepto casi opuesto. Muchas veces, cuando Gardel terminó de grabar le dijeron: "Mirá, acá te equivocaste". Y él contestaba: "No importa. Dejalo". ¿Por qué? Porque el conjunto le había quedado bien. Y a él no le importaba el error. Cuando en "Misa de once" de Juan José Guichandut y Armando Tagini, grabó "la virgen divina de Jesús" es un disparate. El tema dice "la imagen divina de Jesús" Pero a él no le importó, porque le pareció que quedó bien. Y lo que le interesaba era la musicalidad. En otra ocasión Gardel se pelea con Francisco Marino, autor de "El ciruja", porque la letra decía "es un mozaico diquero" ("mozaico" de "moza") y Gardel le puso "es una paica papusa". Marino se peleó con él. Gardel le dijo: "¡Pero escuchame una cosa!: ¿Cómo voy a decir 'mozaico diquero' a una cosa que es una mujer? ¡No puede ser!" Y se negó, metió "paica papusa" y así quedó.

…precisamente el tango “El ciruja”, uno de los más logrados en el vademécum tanguero y que utiliza como muy pocos el lenguaje lunfardo, nació como producto de una apuesta? El autor de los versos, Francisco Alfredo Marino (1904-1973), porteño del barrio de Almagro, se aquerenció con la guitarra desde pequeño, que utilizaba como orejero y en 1922 debutó en el palquito del Café Nacional. En 1926 formó dupla vocal con Pablo Eduardo Gómez y actuando en el susodicho café, el bandoneonista Ernesto De la Cruz que tocaba allí con su orquesta, resolvió contratar a ambos. Y para demostrarle al director que con el lunfardo se podían hacer cosas buenas, le ganó la cena componiendo estos versos a los cuales el mismo De la Cruz le puso música y lo estrenó con la voz de Pablo Gómez el 12 de agosto de 1926. Curiosamente Marino jamás cantó el tango que al año siguiente grabaron Gardel, Rosita Quiroga y Corsini. La belleza de esos dodecasílabos tan admirados, incluso por escritores cultos, “Hoy, ya libre'e la gayola y sin la mina, / campaneando un cacho’e sol en la vedera…”, sintetizan de modo magistral la miseria física y espiritual. Marino sería guitarrista de Marambio Catán, en 1927, se casa, abandona la farándula y en 1930 acepta la invitación de Carlos Vicente Geroni Flores para realizar una larga gira por Europa. Al regreso se incorpora como estribillista en el conjunto de Elvino Vardaro y luego despunta su talento actoral en dos comedias musicales de Francisco Canaro y en algunos filmes. Finalmente ingresa como actor en radio El mundo, donde estará 22 años, trabajando en series como “Los Pérez García” y “Peter Fox lo sabía” que antecedía a aquel éxito increíble de la noche porteña. Marino llegó a ser director de Radio El Mundo y dejó unos treinta tangos, algunos de los cuales tuvieron éxito, pero ninguno alcanzó la nombradía de El ciruja. Lo registraron numerosos cantantes de ambos géneros y muchas orquestas, pero la de 1949 de Alfredo De Angelis con la voz de Julio Martel fue la que le dio el espaldarazo definitivo.

…el mote que Ángel Vargas llevaba adosado con mucho acierto -“El ruiseñor de las calles porteñas”-, se lo endilgó Raúl Ástor, conocido locutor radial que luego se radicaría con gran éxito en México? José Lomio –su nombre real-, hijo de Salvador –descendiente de napolitanos- y de Magdalena Micheli, nació en Parque Patricios y de su madre aprendió los primeros gorjeos que luego deslumbrarían en el Cine Teatro Rivas de la calle Rioja. Angelito pasó por algunas orquestas menores, grabó con la Orquesta Víctor y un pariente de Berta Singerman lo presentó a Ángel D’Agostino, debutando con esta orquesta en el Teatro Cómico en 1932 cantando Tomo y obligo. Al fin pudo dejar su oficio de tornero en el frigorífico de Avellaneda donde lo llevaron Seoane y Orsi, pareja futbolera de alto rango en Independiente y donde ellos también trabajaban. Con D’Agostino compusieron una de las duplas más celebradas del tango. En una oportunidad que Vargas fue al Marabú a escuchar a Aníbal Troilo, éste lo hizo subir al escenario y allí cantó, acompañado por la orquesta, el vals de Betinotti: Tu diagnóstico. Un momento único que recoge para la historia, esta placa fotográfica

…el caballito de batalla y la carta de triunfo del sanjuanino Alberto Podestá (Carlos Washington Alé) fue y sigue siendo el tango de Roberto Firpo y Luis Caruso “Alma de bohemio”? Es un tango muy difícil por la extensión de voz que reclama en la interpretación. Roberto Firpo lo compuso para la obra teatral de Florencio Parravicini titulada con dicho nombre que estrenó el bufo en 1914 en el Teatro Argentino. El éxito cosechado con el tema más los discos grabados llevaron al pianista de Las Flores a pedirle al poeta Juan Andrés Caruso que le pusiera letra. Y remedando al poema “La canción del bohemio” de Felipe Sassone, el poeta de La Plata creó esos versos en 1929. El maestro Carlos Di Sarli contrató a Podestá que estaba actuando en la orquesta de Miguel Caló, recién llegado de su San Juan natal, con el nombre de Carlos Morel. El pianista de Bahía Blanca le cambió el nombre y lo incorporó para hacer dupla con Roberto Rufino que con 16 años ya era una gran estrella en la orquesta.
Cuando se anunciaba la orquesta el presentador decía: "Carlos Di Sarli, con sus cantores, Roberto Rufino y Alberto Podestá", pero Alberto cobraba la plata casi sin cantar. Iban cinco temas de Rufino y por ahí ligaba uno Podestá. Rumiaba su bronca, en parte porque Rufino era un fenómeno y lo pedía toda la gente tanto en los bailes como en el Marabú o en el Príncipe Georges y a él mismo le complacía escucharlo.
A pesar de las cifras importantes de su remuneración, le planteó a Di Sarli su incomodidad de cobrar por no cantar. Ya había conversado con Pedro Láurenz e incorporado a su orquesta, pudo grabar dentro de lo poco que el mercado discográfico le ofrecía a Láurenz. Registra entonces, para el sello Víctor, el tango "Nunca tuvo novio" y luego “Alma de bohemio”.Este tango de Roberto Firpo tuvo para Alberto Podestá una primera vez ingrata. La estrella de la orquesta de Carlos Di Sarli era Roberto Rufino. En determinado momento de una reunión bailable, en que la gente dejaba de bailar para escucharlo, Rufino, pidió que el tango "Alma de bohemio" que siempre hacía él, lo cantara Alberto Podestá. (En realidad Roberto Rufino, profundo conocedor de la interpretación, sentía que con su compañero, peligraba su estrellato y preparó esta trastada para desacreditarlo). Pequeño conciliábulo, le preguntan si lo conocía, y al ser afirmativa la respuesta se inició el tango, con los cantables a cargo del sanjuanino. Pobre Podestá, sin ensayo previo y "a lo toro", la intervención no pudo ser peor. Casi inmediatamente la gente, en disconformidad con la actuación de Podestá, se empezó a alejar del escenario. De no haber sido por Pedro Láurenz, que lo convenció de su calidad interpretativa, no lo hubiera cantando jamás.

…uno de los tangos más tocados y cantados en todos los idiomas es A media luz?

Y su creación fue de lo más curiosa. El violinista, compositor y director Edgardo Donato, argentino radicado en Montevideo entonces, fue invitado a tocar con su cuarteto en el Palacio Wilson, en una fiesta íntima con gente de la alta sociedad uruguaya. Donato no pudo reunir, -debido a la urgencia del llamado- a sus músicos y concurrió con el bandoneonista Bachicha (Juan Bautista Deambroggio que se radicaría en París y moriría allí en 1963). Como Donato era muy ocurrente, en un momento determinado de la velada dijo: “Y ahora a media luz”, e hizo girar las llaves apagando las gran araña que reinaba en el salón. Quedó todo efectivamente a media luz, alumbrado apenas por el leve resplandor del alumbrado público que entraba por los ventanales, ante el regocijo de los asistentes. Entre ellos se encontraba el culto autor teatral César Lenzi que rápidamente, pensó en escribir una letra con destino en Buenos Aires. Se la entregó a la tarde siguiente a Donato en el Hotel Alambra donde se citaron para tomar el vermouth. El comienzo efectivamente lo situaba en la Reina del Plata: “Corrientes, tres, cuatro, ocho…/ segundo piso ascensor…”. Se estrenó en el teatro Albéniz de Montevideo en 1925 y su primer intérprete fue la vedette chilena Lucy Clory.” .La partitura de Ediciones Musicales Alfredo Perrotti contiene esta leyenda en su portada “Cantado con extraordinario éxito por la Señorita LUCY CLARY en la revista: SU MAJESTAD LA REVISTA”. Era un espectáculo realizado por la Compañía de Leopoldo Simari. El éxito del tango en Buenos Aires adelantó el retorno del hijo pródigo e incluso Lucy Clory se integraría en la escena porteña. Curiosamente se adaptaría muy bien al estilo pícaro de las Sofía Bozán o Rosita Quiroga y destacaría en numerosas revistas de los teatros: Apolo, Sarmiento, Teatro Nuevo, Cómico, Bataclán, Teatro de la Comedia , Ateneo y sobre todo el Florida. Aunque su nombre no trascendió a la posteridad, en la década del 20 al 30 fue muy festejada y posteriormente recalaría en España con el tango y las revistas como fuente de trabajo. Interpretó este tango: Sos de la quema” cuya música pertenece a Cátulo Castillo y es la que aparece fotografiada en la partitura del mismo.

José María Otero