Tras la crisis de 2000 vuelven a ser el refugio de los deportes y la vida social de familia. Luego de una merma importante en la cantidad de socios a partir del año 2000 -producto de la proliferación de los countries, barrios privados y grandes gimnasios- cada vez más familias vuelvan a los clubes de barrio. Son el alma, la identidad de una comunidad y el lugar ideal para que los chicos practiquen deportes y olviden el sedentarismo y la sobreestimulación tecnológica recibida de la mano de la PlayStation, Wii, Internet, teléfonos celulares, televisión y demás dispositivos.
Cualquier pibe de barrio no sólo va a jugar al fútbol al club. Entre los límites de cualquier "canchita" aprenderá lo que es el compromiso y descubrirá los valores de la amistad, el respeto o el sentido de pertenencia. Y tal vez, como opinan padres y dirigentes, en cuestiones tan sencillas como las anteriores, puede radicar la explicación primaria del resurgir del antiguo esplendor de los clubes de barrio.
Solidaridad
Los clubes de barrio recuperan su esplendor
Andalgalá resiste
“Yo aprovecho para mandarle un abrazo de muchos brazos a los pobladores de Famatina, Tinogasta, Andalgalá, Belén y otros que no se dejan engañar con esos cuentos de las sanguijuelas modernas que te venden buena salud mientras te acompañan al cementerio”. (Eduardo Galeano en la Feria del Libro)
Acaso ya desde su nombre (el Señor de la Alta Montaña) Andalgalá le resiste a Agua Rica. Puesto su nombre -el de la mina- con un gesto de amarga paradoja. El agua dejará de ser rica -en sabor y en riqueza- cuando el cerro molido y derrotado corra con ella por el ducto, hecho ya una sopa de ácido y mineral. Tan lejos está febrero, cuando en el valle ardiente los pueblos de la cordillera piquetearon la montaña. Y los supermedios clavaron su parafernalia en una insólita solidaridad con la gente olvidada. Que duró lo que dura un lirio en la nieve. Es decir, hasta que el capital propina un sopapo de conciencia. Pero que ya no sea tapa de Clarín y que Julio Bazán no despliegue su metaforismo bizarro en medio de las balas de goma de la infantería no significa que Andalgalá haya capitulado. Ni Famatina ni Belén ni Tinogasta ni Amaicha. Están todos de pie, a pesar del discurso presidencial, del obrero trucho, de la publicidad de la Cámara Minera que invirtió -y repartió- mucho dinero y creatividad para convencer de que sin minería no hay celulares ni sillas de ruedas.
Pero están de pie. Por Esquel 2003. Por Famatina 2006. Cuando pueblos anónimos y depreciados se les plantaron a los conquistadores -ya sin pizarros ni bergantines- que vaciarían de oro los vientres de los cerros. Dejando como rémora la tierra cóncava y envenenada.
“Con Agua Rica desaparecería Andalgalá, como la Alumbrera viene diezmando nuestra población desde hace años”. Juan José Rodríguez y Rosario Carranza, desde la Asamblea y la Radio El Algarrobo, le pusieron voz a la lucha cuando el poder es un ramillete de política, empresa, justicia y medios. “Muelen cerros enteros” y el horizonte aparece donde fue el reino del Señor de la Alta Montaña. Pero Agua Rica está a 17 kilómetros de Andalgalá y no a 80 como la Alumbrera. “Está en la naciente de nuestros ríos. Más allá de dejar un agujero en nuestros cerros, sacan el agua. Y las poblaciones compiten con la capacidad de las empresas para sacar el agua. En realidad, no compiten, porque ya se les cedió el permiso del agua a ellos”. La Alumbrera consume cien millones de litros diarios.
La conciencia, desde Esquel y Famatina, dice que a las multinacionales se les abren doradas puertas legales e impositivas para que se lleven los recursos de la tierra. Y de que ese saqueo vendrá invariablemente a través de la explotación a cielo abierto. Ya no hay socavones. Se vuela la montaña, se muele la piedra y se lava con cianuro para separar el oro de la roca. Todo al aire libre, con millones de litros de agua negadas a la vida y que mudarán su transparencia al azul del veneno, con el polvo que molerá tantos pulmones como cerros, con las explosiones que exiliarán a las torcazas.
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“El primer tratado binacional entre Menem y Frei es la entrega de cien kilómetros de ancho de cordillera a las transnacionales: las nacientes de todos nuestros ríos forman parte de un tercer estado transnacional minero que Cristina profundiza”, dice Juan José Rodríguez a APe. En febrero, Tinogasta, Belén y Amaicha fueron reprimidas brutalmente. En Andalgalá escuadrones de empresarios, profesionales y demás dependientes de la mina sitiaron la ciudad. Los brazos represivos del Estado y los medios, como piezas clave, judicializaron el reclamo por la vida y la identidad. La Radio El Algarrobo fue un hilito de agua fresca y dulce en medio del ataque aluvional. “Los grandes medios son parte de la misma corporación. Nosotros ya no estamos hablando en las asambleas sólo de megaminería sino de modelo extractivo, y ahí surge la soja donde Clarín tiene muchísimas inversiones; surgen los desmontes, cómo los padecen los qom, que sufren el destierro, el avasallamiento, el envenenamiento de sus ríos, la fumigación, la imposibilidad de seguir manteniendo su forma de vida y su cultura. O se van o los matan. Como a los qom, como a nosotros, que si no nos vamos nos moriremos envenenados”.
La Alumbrera “destruyó puestos de trabajo, destruyó las economías regionales para que la única opción sea la minera”. Curiosamente, un informe publicado en La Nación el 19 de febrero de 2012 avala meticulosamente la certeza del pueblo catamarqueño. “Con exportaciones de cobre, oro, plata y molibdeno por 43.848 millones de pesos hasta 2010, la mina apenas emplea directamente a unos 100 vecinos de Andalgalá, que provee una ínfima parte de los productos que la mina consume” (SIC). 140.000 toneladas de cobre, 400.000 onzas de oro cada año se lleva La Alumbrera. Las deshidrata vía ducto en Tucumán y se la lleva en trenes propios para sacarla del país por el puerto de Santa Fe. En el camino va dejando su ruta envenenada, sus pueblos secos y las panzas vacías de la tierra. “En un sólo año facturó más de lo que invirtió para iniciar la producción de la mina”, dice el diario insospechable de cuestionamientos sistémicos. Mientras tanto, el estado catamarqueño sigue siendo el principal empleador y, a pesar de los espejismos mineros, un tercio de los andalgalenses está desocupado.
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La desaparición de Famatina y Andalgalá de las vidrieras mediáticas nacionales coincidió, sugestivamente, con el cerrado discurso presidencial a favor de la megaminería y a distancia abismal de los pueblos cordilleranos. De las gentes anónimas y lejanas que se juegan en los pies de los cerros los pulmones, la sangre, los pájaros. La vida. De a decenas de miles se la juegan mientras en las pantallas globales la represión a tinogasteñas con niños en sus brazos se reemplaza por la publicidad de la minería sustentable con la rúbrica de la Cámara Minera.
“No podemos aceptar que destruyan nuestros cerros para el consumo, para fabricar celulares que duran dos años. Hagamos tecnología que dure veinte años y no descartable. Nuestros bosques, nuestros ríos, nuestra cultura desaparece en función de que necesitamos un celular por año”, se atreve Juan José Rodríguez desde la voz resistente de El Algarrobo.
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Los pueblos y los cerros están en pie. Habrá que derrotar su propia historia para que el bisturí de los conquistadores les extirpe los minerales y la cultura. El espíritu diaguita vela el sueño del volcán dormido. Dicen que en la cintura del Ojos del Salado sobrevive una enorme mina de oro descubierta por los incas. La conquista cerró los sueños con llave de hierro y sembró los valles con la sangre de los diaguitas rebeldes. El cerro no lo perdonó. Mientras los muertos esperan pacientemente el amanecer de la libertad para volver a la vida, el que se atreve a tocar el oro de la mina sucumbe al viento blanco que estornuda el volcán. Que se cuiden las Barrik y las Osisko. Que en cualquier momento puede victorear el alba. Y otros serán los pájaros que canten.
Silvana Melo
La escasez de yerba mate a 88 años de un debate histórico
Las góndolas destinadas a la oferta de yerba mate están semivacías en los supermercados y los precios del producto han subido espectacularmente mientras crecen las quejas de los consumidores. Los productores señalan que no hay faltantes y que se trata de una especulación propia de la cadena distribuidora. No es la primera vez que esa infusión heredada de la cultura guaranítica es motivo de circunstancias similares y en tal sentido cabe recordar lo sucedido 88 años atrás y cuyo resultado fue la gran expansión de la producción local hasta entonces limitada por la importación desde el Brasil.
Un total de 21.000 productores independientes que poseen un total de 194.000 hectáreas y que dan trabajo a 22.000 tareferos (cosechadores especializados), más lo que se genera en trabajo indirecto y en la actividad molinera de la yerba mate, son hoy el resultado, en buena medida, de un debate histórico en el parlamento argentino del que fue principal figura ese gran tribuno santafesino llamado Lisandro Nicolás De la Torre.
Un debate que se extendió desde el 10 al 17 de diciembre de 1924, cuando ante los reclamos del entonces diputado demócrata progresista debieron concurrir a una interpelación parlamentaria los ministros de Hacienda, Víctor Molina, y de Agricultura y Ganadería, Tomás Le Bretón, para explicar porqué se había adoptado el criterio por el cual se favorecía la importación de yerba mate brasilera y se ponían problemas para la venta en el mercado interno de la yerba mate argentina.
Curiosamente en el 2004, ocho décadas después, se produjo un fuerte debate entre autoridades nacionales y productores yerbateros a raíz de la decisión de disminuir el tope de palos incluidos en el molido del 35 al 25 por ciento (el promedio entre las diferentes marcas rondaba el 27 por ciento) cuando 88 años atrás se pretendió fijarlo en el 15 por ciento mientras se disminuyeron en un 30 por ciento los aranceles aduaneros para la importación de la yerba mate brasilera cuando poco antes, otro ministro de Hacienda, Rafael Herrera Vegas, había aumentado en un 25 por ciento todos los aranceles.
Interesado por el primer plantador de yerba mate en la Argentina, el rosarino como él, pero instalado en Misiones, Julio U. Martín, De la Torre viajó a esa provincia, caminó por sus senderos selváticos, recorrió poblado tras poblado, transitó sus ríos, recogió información de decenas de productores y regresó abarrotado de precisiones con las que asombró al Congreso de la Nación al protagonizar lo que algunos consideran el debate más brillante de la historia parlamentaria argentina.
Había pasado más de medio siglo desde que en 1870 en Misiones se comenzara a explotar la yerba silvestre. En 1892 el estado empezó a controlar la actividad y en 1910 ya el 30 por ciento de la producción surgía de bosques cultivados. Los pioneros en esa colonización fueron austríacos en un 44 por ciento, brasileros en un 24, argentinos en un 15, paraguayos en un 5 y de los más diversos orígenes el 12 por ciento restante. Entre ellos los venezolanos Herrera Vegas, entre quienes, el ya mencionado Rafael, poco recordado promotor del industrialismo, precedió a Molina como ministro de Hacienda.
Durante el debate De la Torre mostró sus dotes de visionario. Se anticipó en décadas a la problemática de la yerba mate, pero también remarcó la necesidad de desarrollar la Hidrovía, desarrolló las cuestiones de los derechos de los consumidores, de las normas de competencia comercial y de la protección del ecosistema; y hasta propuso un plan de obras públicas para toda la región. Un poco más de un año después, la Ley de Colonización obligó a plantar yerba mate entre el 20 y el 50 por ciento en Misiones, según el tamaño de los lotes.
En tiempos del debate en el país se consumían 85.000 de toneladas de las cuales 9.000 se producían en el país, 6.000 se importaban del Paraguay y 70.000 del Brasil. El decreto impulsado por Molina y Le Bretón impedía la expansión de la producción nacional y favorecía la importación brasilera, sin palo, la que contaba como lobista al cónsul argentino en San Pablo. La victoria parlamentaria del diputado De la Torre hizo que en menos de dos décadas entre Misiones y Corrientes se cubrieran las necesidades del mercado interno.
A 88 años de entonces la Argentina es el principal productor de Ilex Paraguarienses, con unas 310.000 toneladas anuales de yerba canchada (obtenida de aproximadamente un millón de toneladas de hojas), procesada en 60 establecimientos, de la que se exporta un 12 por ciento, mientras que el consumo interno per cápita es de unos 6,6 kilogramos anuales. Entre la Argentina, el Brasil y el Paraguay, y en cantidades ínfimas en Bolivia y el Uruguay, los bosques de yerbatales llegan al medio millón de hectáreas.
Aunque en los últimos tiempos hubo algunos retrocesos, la Argentina llegó a exportar en 2002 un total de 38.200 toneladas por un valor de 19,1 millones de dólares estadounidenses, cuyos destinos fueron Siria, en un 43 por ciento, el Brasil en un 29, el Uruguay en un 11, Chile en un 9 y otros países en un 8. A ocho décadas largas de aquella batalla de De la Torre, el país pasó de ser un gran importador al principal exportador, incluso hacia el propio Brasil, cuya yerba de bosques naturales tiene una calidad inferior a los bosques cultivados argentinos.
- Fernando Del Corro es Profesor en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires y miembro del Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego.
Fernando Del Corro
Argentina avanza en la investigación de crímenes franquistas
Con base en el principio de justicia universal, se consolida en Argentina la causa por crímenes cometidos durante la guerra civil en España (1936-1939) y la consecutiva dictadura del general Francisco Franco, que culminó con su muerte en 1975. La inhabilitación del juez español Baltasar Garzón tras investigar las desapariciones durante esas casi cuatro décadas, delitos presuntamente prescritos por la ley de amnistía de 1977, allanó el camino para que la justicia argentina siguiera la causa por estos crímenes, mientras crecen las denuncias y avanzan los procedimientos. “Para nosotros, en España, las puertas están cerradas porque allí dicen que son delitos comunes, amnistiados y prescritos”, dijo una de las querellantes del proceso que comenzó en Argentina en diciembre de 2011, Inés García Holgado. Dos tíos abuelos de García, Luis y Elías García Holgado, fueron fusilados en 1936 y 1937 respectivamente, y un tío, Vicente García Holgado, está desaparecido. “Para España esto es para los libros de historia, no lo van a investigar ni a juzgar”, añadió.
Margarita Barrientos. Crónica sobre la pobreza, el poder y la solidaridad
Cuando a comienzos del año 2009 decidí escribir un libro sobre la líder social Margarita Barrientos, creadora del Comedor Los Piletones, no sólo no tenía idea si finalmente mi texto vería la luz, sino que tampoco imaginaba el tamaño desafío que me esperaba por delante. Fue una apuesta por el placer que me produce escribir y contar buenas historias. No me proponía hacer un libro de propaganda, ni relatar su maravillosa obra de forma minuciosa. Más bien quería indagar sobre la persona, entender cómo se sostiene una Fundación en la que se alimentan, curan y educan 1.500 personas por día, descubrir de qué forma puede alguien convivir cotidianamente con la pobreza y tener permanente interacción con quienes transitan su vida en el otro extremo de la pirámide social sin llenarse de resentimiento; saber cómo maneja ella el “juego” del poder y de la política, transmitir el ritmo intenso, desolador y furibundo de una villa. Construir, en fin, puentes entre mundos distintos; narrar una vida apasionante.
CHOQUE DE TREN, 49 MUERTOS Y 600 HERIDOS
El vocero de la Policía Federal, Fernando Sostre, confirmó la cifra de víctimas fatales. La formación del Sarmiento impactó a las 8.32 contra el andén en la estación Once. El SAME informó que hay más de 600 heridos y unas 200 personas fueron derivadas a 13 hospitales porteños. En los últimos 12 meses hubo por lo menos cuatro choques fatales con trenes, además de otros accidentes y descarrilamientos que dejaron heridos de distinta gravedad. En lo poco que va de este año y hasta el accidente de hoy, los incidentes más notorios con los trenes habían estado vinculados al exceso de pasajeros que viajan en las formaciones y la inseguridad: el 13 de enero, en el servicio a Retiro del San Martín, un hombre falleció al caer de la formación en la intersección de Trelles. Ya a principios de mes, ocho personas sufrieron heridas al caer también de una formación de la misma línea en la estación Palermo (Puente Pacífico), mientras viajaban en el estribo. Y el 5 de enero, una mujer murió que volvía de una feria con sus hijos de 3 y 5 años murió cuando quedó atrapada entre el andén y el vagón mientras perseguía a un ladrón que le había robado el celular.
Nosotros acusamos
El 24 de enero de 2012 el Tribunal Supremo de España ingresó definitivamente en la historia universal de la infamia: el juez Baltasar Garzón está siendo juzgado por pretender investigar los crímenes del franquismo. La impiadosa e inaudita persecución judicial que este juez está sufriendo excede a su persona. Sin perjuicio del odio visceral que trasluce el dislate jurídico que algunos magistrados han puesto en marcha, es el propósito de enterrar la posibilidad de juzgar dichos crímenes lo que explica el desafuero que están cometiendo. Contraviniendo la Constitución, el Derecho Internacional, el Código Penal, la Ley de Enjuiciamiento Criminal y la doctrina de que un día supo hacer gala el propio Tribunal Supremo, miembros de este Tribunal se proponen inhabilitar a Garzón por cumplir lo que los mismos establecen. Las consecuencias que ha tenido este insólito desmán judicial perturban y acongojan. En lo inmediato, la suspensión en sus funciones del juez, el absoluto desamparo para las víctimas, la paralización de toda investigación penal sobre uno de los mayores genocidios cometidos en el siglo pasado y la advertencia implícita a cualquier juez español que coincida con el sancionado. A más largo plazo, advierten que cuando median intereses materiales, ideológicos o políticos hay crímenes que no se investigan y criminales que no se juzgan.
ARGENTINA, CUARTO PAÍS MÁS SOLIDARIO DEL MUNDO
Enfermedades, cenizas, frío, pobreza, hambre, chicos perdidos. Todos estos males azotaron con fuerza a nuestro país durante 2011, pero los argentinos no se quedaron de brazos cruzados. Salieron a recorrer las ciudades durante el invierno para abrigar a las personas de la calle, recolectaron víveres para colaborar con las personas afectadas por las cenizas del volcán Puyehue y se movilizaron para encontrar a los chicos perdidos y juntar tapitas a beneficio del hospital Garrahan. También miles de jóvenes destinaron sus fines de semana -y hasta sus vacaciones- para construir viviendas en barrios carecientes, y la sociedad se conmovió con el pedido de Bustos Fierro para la operación de Agustín colaborando para conseguir el millón de dólares necesario para su intervención en el exterior.
LOS OJOS DE LOS ARGENTINOS
“Muchas veces los dirigentes se desesperan leyendo los diarios o mirando los canales de televisión, yo les recomendaría mirar los ojos de los argentinos”. Mirar los rincones olvidados. El arrabal del mundo que está a la vuelta de la esquina, en la vereda de enfrente de Puerto Madero. En la contracara del Sheraton. Mirada hacia el norte, en las techumbres de paja. En las comunidades originarias, arrinconadas y devastadas por la desnutrición y la tuberculosis. En el desasosiego de los que se amontonan en la cintura de las ciudades para acceder a las migajas del desarrollo. En el desgano enquistado en los ojos de centenas de miles de adolescentes que no levantan banderas en la plaza. En las veinte palabras con las que se comunican. En la educación por la que pasan sin que los atraviese. En la droga y la ligereza de gatillo como herramientas de exterminio. Cristina Fernández, en la embriaguez de una victoria arrasadora, histórica, recomendó “mirar los ojos de los argentinos”. Una exhortación de tránsito circular que debería devolver a sus propios ojos la capacidad extensa de mirada. Porque es, hoy, necesarísimo que la Presidenta mire con ojos panópticos. Desde el Frutillar barilochense al Pichanal salteño. Desde Fiorito al Impenetrable.
Nunca se votó tanto a nadie en treinta años. El 54 % le firmó papeles en blanco. Once millones y medio encerraron en un sobre su nombre y su rostro.
Una oleada inmensa de poder le fue concedido. Y con él, la pretensión de una mirada que se interpele a sí misma.
Cristina Fernández, en soledad, deberá enfrentarse a su propio espejo. Y recomendarse mirar a los ojos a la vulnerabilidad extrema, que está, como siempre, empujada a los confines. A los alrededores. A las circunvalaciones del mundo que brilla y se viste de lentejuelas para la celebración.
Hay dos mundos –o tres- en la Argentina. El mundo central, umbilical, para el que se gobierna y se construye discurso. Y otro, al menos, residual. Barrido afuera con puerta cerrada detrás. Donde las barriadas van y vienen como hormigas, nacen a miles, consumen el guiso del día, se chocan, se sobreviven, se envenenan, se matan, se mueren. Ni en los bolsones ni en las tarjetas magnéticas asoma la felicidad.
El norte argentino abraza al 21 % de la gente del país. Siete millones y medio en nueve provincias. Participa apenas del 10% del Producto Bruto Interno. Un 42% es pobre. Un 14% es indigente.
El ombligo del país concentra a 27 millones. Participan del 83% del Producto Bruto Interno. El 25 % es pobre.
En los pies fríos del país viven 1.700.000. Menos del 16 % es pobre.
¿Decidirá Cristina Fernández extender los ojos hasta la desigualdad brutal? ¿Arrastrará en el paneo la osadía de la transformación? ¿Tendrá el coraje de transferir hasta pisar la callecita dorada de la justicia?
El poder le fue concedido. Como un oleaje irrefrenable. Millones de postergados del norte profundo le pusieron la vida en las manos. Le pusieron sus muertos de chagas, de anemia, de hambre, de aguas malas, de agrotóxicos, de balas ligeras, de policías bravas, de veneno que se aspira, de basura que se fuma. Le pusieron en sus manos su futuro cortito, su mesa vacía, su casita que se inunda, su tierra tomada. Con la flaca pretensión de un amanecer sin tanta pena.
El norte pobre y olvidado le firmó el cheque en blanco de su dependencia histórica. Después de todo, los originarios a los que no llega la vida se morían en 2005 de desnutrición en el Chaco por hábitos culturales (SIC gobernador radical Roy Nikisch), y se mueren hoy de desnutrición en Salta por hábitos culturales (SIC gobernador peronista Juan Manuel Urtubey). Después de todo, 15.000 chaqueños estaban desnutridos en 2009 (gobernador Jorge Capitanich). Después de todo, los niños se murieron de a decenas en 2010 por hambre en Misiones (gobernador Maurice Clos). Y se seguirán muriendo en Chaco, en Salta, en Misiones, en Formosa. Sólo que sus actas de defunción dirán anemia, diarrea. O, para simplificar, paro cardiorrespiratorio no traumático. Desnutrición, jamás.
El 65 % votó a Cristina Fernández en el Chaco de los tobas desnutridos. El 78 % en Formosa de los qom. El 64 % en Jujuy de la resistencia a la asfixia del ingenio. El 67 % en Misiones de los niños muertos. El 64 % en Salta de los wichis en agonía. El 82% en la más pobre de las tierras argentinas, Santiago del Estero. El 65 % en Tucumán. El 68 % en Corrientes.
Tiene el poder, todo, para meter mano en la injusticia. Para quitarle las entrañas y poner a secar los trapos de la resignación al cruce de todos los vientos. Acaso la mirada panóptica que recomienda la Presidenta descorra la miopía y desencorsete el coraje. Para atreverse a derogar las leyes mineras de los años 90 y que el suelo sea de todos. Para que el chatarrero de la Carcova no pague el mismo 21% que el gerente de la petrolera por el mismo pan. Para que tributen los dueños de estos mundos, subsidiarios del suelito que les quitan a los wichis, de los panes que les quitan a los pibes, del techo que se vuela en la tormenta, de las tierras saqueadas, de las chapas que se apilan en la villa, de la amargura sin tiempo de millones.
Con todo el poder de once millones y medio que le firmaron su ilusión en blanco. Que le pusieron la vida y el después en las manos. Y que por ahí se dan vuelta y le ponen los ojos en sus ojos. Y se hacen visibles. Como el sueño porfiado de que algún día, un dulce y no tan lejano día, todo será para todos.
Silvana Melo (APE)
Fuentes de datos:
Consultoras Ecolatina, Observatorio Electoral, Centro de Estudios del Banco Ciudad, Centro Mandela, INDEC, Junta Electoral Nacional.
EL FALSIFICADOR ARGENTINO QUE SALVÓ A MÀS DE 10.000 NIÑOS JUDIOS
Adolfo Kaminsky falsificó documentos para la Resistencia francesa, los judíos perseguidos por el nazismo, los anarquistas, los comunistas, en las guerras colonialistas africanas, contra las dictaduras de Salazar y Franco y contra el 'apartheid'. Ahora, cuenta a EL PAÍS su historia Miguel Mora, ha vivido una vida novelesca y larga. Nació en 1925 en Buenos Aires, hijo de rusos exiliados, y aunque solo vivió allí cuatro años, asegura que todavía guarda de aquel tiempo un recuerdo muy preciso. Esa memoria fotográfica y su pasión por las lenguas, la tinta y sus propiedades químicas, y mágicas, le iban a ser muy útiles en Francia, donde llegó en 1932, "después de pasar tres años en Turquía esperando los papeles", y donde vive todavía hoy, en un modesto piso del distrito 15 de París.
Hace 10 años, Zanon era recuperada por sus trabajadores
Un laboratorio de autogestión obrera “Estamos escribiendo parte de la historia del movimiento obrero”, dice uno de los referentes de FaSinPat, que hoy emplea a 450 obreros y produce 300 mil metros cuadrados de cerámicos al mes. Dicen que les cambió la vida, que los diez años de trabajo sin patrón en Zanon les devolvieron libertad y dignidad. Atrás quedaron las dobles jornadas, cada uno aislado en su línea y presionado por el supervisor, la permanente amenaza del despido. El 30 de septiembre de 2001 parecía que la amenaza patronal de apagar los hornos se iba a concretar. Esa noche, los delegados se quedaron en la fábrica y el 1º de octubre impidieron el ingreso a los gerentes. La planta fue ocupada por sus trabajadores, que se apropiaron de los medios de producción, hasta entonces propiedad de un empresario italiano que planeaba vaciarla.
CRECE EN EL PAÍS, "CONSUMIR SIN GASTAR"
Se llama “consumo colaborativo” y surgió en Europa y EE.UU. con la crisis. En Argentina funcionan ferias donde todo se regala y ya hay 46 mil miembros en una red de turismo para hospedarse gratis. Para qué pagar por un hotel si alguien puede prestar su sillón ? ¿Para qué invertir en una perforadora si sólo necesito el agujero en la pared? ¿Por qué comprar una camisa si hay alguien a quien le sobra una ? Prestar, alquilar, intercambiar han existido desde el que el hombre comenzó a tener más de lo que necesitaba. Pero en un mundo en que el consumo avanza sin freno , muchos de los que prestan, alquilan o intercambian empezaron a organizarse y hacen que el simple hecho de darle al primito los autitos que ya no se usan se convierta en un verdadero acto de militancia .
Estrategias para un desocupado
Las nuevas tecnologías nos ofrecen nuevas posibilidades para buscar trabajo. También en las redes sociales existe la posibilidad de contactar con posibles ofertas. La formación a través de cursos, seminarios, masters, encuentros, estudios de idiomas, nuevas especialidades, talleres de formación, preparación de oposiciones… pueden ofrecer al desempleado recursos muy adecuados para abrir nuevas perspectivas. Aunque cada persona puede seguir el camino que crea más adecuado, hay estrategias comunes que pueden ser útiles para todos los que se vean en esta dura circunstancia: mantener todos los días un horario exigente; ver poca televisión, levantarse temprano, asearse, cuidar la imagen y salir a la calle dispuesto a buscar trabajo; hablar con la gente, ampliar el círculo de las relaciones y amistades, ensanchar el horizonte laboral; evaluar las habilidades, conocimientos, gustos propios, para saber por dónde hay que buscar empleo. Hay que tener claro qué tipo de trabajo se busca y en qué organizaciones le gustaría emplearse; aceptar, de todas formas, un trabajo inferior al que se tenía, porque es más fácil conseguir un trabajo desde otro, que desde el paro; elaborar un currículum no demasiado extenso, claro y sincero, pero completo, no olvidando ninguno de los méritos y trabajos anteriormente realizados; preparar las entrevistas con detenimiento y mostrarse en ellas con sinceridad, decisión e imaginación, huyendo por igual de la prepotencia, que de la falsa humildad, mostrando en ellas lo que uno es y quiere ser, adelantándose a los proyectos de la empresa, y demostrando que se está dispuesto a colaborar con entusiasmo y dedicación.
Con la desocupación entre ceja y ceja
El programa, conocido como "Argentina Trabaja", fue lanzado en el año 2009 con el objetivo de atender al sector de la población que no lograba insertarse laboralmente, aun a pesar de las altas tasas de crecimiento económico. Cuál es su impacto.
Recientemente el diario La Nación publicó una nota en la que se condensaban una serie de apreciaciones sobre el programa Ingreso Social con Trabajo, conocido como Argentina Trabaja, detrás de la cual asomaba la intención de desacreditar una de las líneas programáticas más importantes que en términos sociales puso en acción la actual gestión de gobierno. Más allá de la intencionalidad por construir una mirada turbia sobre el programa, vale decir que la misma invita a una discusión en serio.
Entre un silencio y otro
"¿Sabe la palabra cuando ya no se encuentra con el momento que la necesita ni con el lugar que la quiere?" Eduardo Galeano. Las palabras andantes
Como frutos prematuros los chicos tobas se caen de las escuelas a la primera brisa. Casi ninguno termina la secundaria y la mitad de los adolescentes no completan la primaria. Dicen que es el hambre, las enfermedades, los embarazos tiernos, y también el idioma. Ellos no hablan en sus casas el español de los dibujos animados y en las escuelas no hay maestros bilingües que puedan entenderlos. Así, a fuerza de no saber qué dicen los otros, se van quedando cada vez más lejos y más adentro de sí mismos. Un adentro que para nosotros es un afuera inexorable.
Mapuches y kollas, en cambio, logran resistir más tiempo en los pupitres. Sólo un 25 % no completa el primario. El 40 % empieza el secundario pero apenas la mitad lo termina. Los porcentajes están muy por debajo de los promedios nacionales pero por encima de tobas, guaraníes y wichis.
Tiene que ver con gobiernos, enfermedades y miserias, pero también tiene que ver con las palabras. Mapuches y Kollas hablan español en sus casas. Eso les da un poco más de tiempo en el sistema educativo pero a la larga los condena al olvido de la lengua originaria. Para ellos tampoco existe la educación bilingüe.
Por delante o por detrás a unos y otros los acorrala el silencio. Nuestro sistema educativo, un poco sordo y otro poco mudo, los condena a la mudez y a la sordera.
¿Sin las palabras de hoy cómo van a hacer los tobas para seguir hablando?
¿Sin los cantos de ayer cómo van a nombrar el mundo los mapuches y los kollas?
Dos preguntas y una sola respuesta en todos los idiomas.
Miguel A. Semán
Los pibes de las villas tienen su revista
"La Garganta Poderosa" es enteramente producida por chicos de varias villas porteñas. En su primer número entrevistaron a Riquelme,y a Serrat. “Lo entrevistamos a Román porque su idea siempre es jugar en equipo. Acá en las villas, para hacer algo, tenemos que jugar en equipo.” Cristian “el Chino” Romero (14) le explicó a Página/12 por qué eligieron a Juan Román Riquelme para que fuera el entrevistado “de tapa” de la revista La Garganta Poderosa, realizada por un grupo de chicos de distintas villas porteñas. El lanzamiento del primer número se hizo en el barrio Zavaleta de Barracas, bajo la invocación de Rodolfo Walsh, el Che Guevara, Carlos Mugica, Julio Cortázar y el atleta desaparecido Miguel Sánchez, entre otras figuras que en el staff de la publicación figuran como “colaboradores”, porque los pibes “los tenemos como referentes cuando escribimos y cuando pensamos”, explicó el Chino. En el número 1 de La Garganta... hay una entrevista a Joan Manuel Serrat y a un montón de vecinos de los barrios que hablan de sus sueños y sus preocupaciones.
Los lápices siguen escribiendo.
La Noche de los Lápices, los reclamos de ayer y de hoy.
Una multitud, apoyados por docentes, trabajadores y padres, marcharon desde el Congreso hasta la Plaza de Mayo. Recordaron La Noche de los Lápices. Criticaron muy duramente al gobierno de Macri. Reclamaron inversiones en escuela pública.
Carta abierta a Marcela y Felipe Herrera de Noble
Escribe Adolfo Pérez Esquivel.
Reciban el fraterno saludo de Paz y Bien. Muchas veces pensamos que las cosas no son lo que son. Un discípulo le pide al maestro Zen que le escriba una frase que lo ayude en la vida; el maestro toma el pincel y escribe “atención”, el discípulo decepcionado le dice: “maestro, ¿puede agregar algo más importante?, el maestro vuelve e escribir “atención”. Molesto el discípulo le pregunta: ¿Maestro, qué significa atención? El maestro responde: “atención” significa, “atención”
La verdad muchas veces suele ser dolorosa, pero siempre es sanadora, del cuerpo, el entendimiento y el espíritu, siendo reparadora para la sociedad a la cual pertenecemos.
Es necesario para la vida de cada uno de ustedes conocer su origen, pertenencia e identidad. Si de los análisis del BNG, surge el esclarecimiento de la identidad de ustedes, con serenidad y en búsqueda de la Verdad, sabrán que nunca fueron abandonados por sus padres, secuestrados y desaparecidos, que fueron apropiados, y que sólo ustedes, que son personas adultas, tienen la capacidad de decidir sobre sus propias vidas y optar por el camino a seguir. Cerrar la puerta a la memoria e identidad, es una carga que arrastrarán toda la vida, o enfrentar la situación y saber que la sociedad, el país, la conciencia de la humanidad tienen el derecho de alcanzar la Verdad y la Justicia, para el presente y el futuro de la vida de nuestro pueblo y para que nunca más vuelva el pueblo a vivir esa época de terror.
Marcela y Felipe, todos estamos sujetos a la duda existencial, pero siempre tenemos la posibilidad de saber que, en los momentos más oscuros de la vida, aparece la luz de la esperanza.
Soy un sobreviviente de la época de terror vivido bajo la dictadura militar en nuestro país y en otros países de Latinoamérica. Más de una vez he visto el rostro de la muerte y el sufrimiento de los pueblos, así también su capacidad de resistencia en el Amor, en la espiritualidad. En ese caminar de la vida aprendí que el Amor no se apropia, no se compra, ni se vende, es el acto más profundo de la libertad. Nadie puede amar por decreto, imposiciones o intereses. Si realmente existe la fuerza profunda del Amor, no se trabaría el camino hacia la Verdad, como se ha intentado desde hace años a través de maniobras judiciales dilatorias permanentes.
Ustedes no eligieron lo que están viviendo, pero puedo decirles que, para el presente y futuro de sus vidas, es necesario derribar los muros de la intolerancia y lograr el derecho de cada uno de ustedes y la reparación jurídica y social al pueblo.
Tengan presente que la situación que viven ustedes, no es un hecho aislado en la vida de nuestra sociedad. Al enviarles esta carta abierta es para ayudarles fraternalmente a despertar a la vida con dignidad, asumir sus luces y sombras y tener conciencia crítica, que les permita discernir con claridad el camino a seguir. Presten atención a sus conciencias y al clamor del pueblo.
Que Dios les de mucha fuerza y esperanza.
Adolfo Pérez Esquivel
Cooperativas de Argentina y Tailandia lanzan marca de ropa contra trabajo esclavo
En Bangkok y en Buenos Aires transcurren dos historias paralelas. En la capital tailandesa, trabajadores de una empresa textil se organizaron para recuperar la empresa en la que trabajaban, tras su cierre, y constituyeron una cooperativa de costureros. Aquí, inmigrantes que eran explotados en talleres de costura clandestinos se asociaron y crearon su propios productos. Ambos emprendimientos –a diferencia de otras líneas que corren en igual sentido– se cruzaron para elaborar una propuesta común: la creación de una marca global de prendas de vestir que simbolice la lucha contra el trabajo esclavo, tanto en el sudeste asiático como en Sudamérica. La marca se llama no-chains –en inglés, sin cadenas– y será lanzada al mercado en forma simultánea el 4 de junio próximo. La primera producción será de remeras, estampadas con motivos que fueron el resultado de un concurso internacional de diseño organizado por el emprendimiento conjunto de ambas cooperativas.
La inédita alianza entre dos grupos de trabajadores con idiomas, costumbres y creencias distintos pero con un mismo objetivo comenzó a gestarse hace poco más de un año, durante un encuentro entre organizaciones sociales, sindicales y de derechos humanos del sudeste asiático, al que fueron invitados representantes de la cooperativa argentina.
Las protagonistas de la historia son la cooperativa Dignity Returns (la dignidad regresa), fundada en Bangkok a raíz del cierre de una fábrica de indumentaria en 2003, y la cooperativa 20 de Diciembre-La Alameda, surgida en Buenos Aires a partir de la crisis de 2001. Las dos organizaciones confluyeron, hace un año, en un encuentro convocado por el Centro de Monitoreo de Recursos Laborales, una ONG con sede en Hong Kong que nuclea a organizaciones de 17 países del sudeste asiático y que promueve lo que en esa región se entiende como “trabajo decente”.
“El diciembre de 2008 conocimos a la gente de La Alameda en un encuentro en Lima, Perú, y pensamos que sería muy importante el aporte de su experiencia en el encuentro que teníamos previsto para marzo de 2009 en Bangkok. Allí fue donde se conocieron con la gente de Dignity Returns y se pusieron de acuerdo para lanzar una marca global”, dice desde Hong Kong a Página/12 Doris Lee, coordinadora de programas de poblaciones del Centro de Monitoreo.
Con el acuerdo, las dos organizaciones dieron el primer paso para crear una “red global de trabajadores costureros”. “El objetivo, más que obtener una ganancia, es que se globalice la lucha contra el trabajo esclavo, crear conciencia entre los consumidores y los trabajadores”, dijo a este diario Gustavo Vera, presidente de la cooperativa La Alameda y uno de los promotores de la marca global.
Desde Bangkok, Andrew Little, vocero de la cooperativa Dignity Returns, dijo a Página/12 que aspira a que el lanzamiento de la marca global sirva para “hacer visible internacionalmente el modelo de organización en cooperativas y crear conciencia acerca de las luchas de los trabajadores”.
Así, la alianza que dio forma a la marca no-chains pretende ser el punto de partida para que se sumen cooperativas de trabajo de otros países. “A partir de que se conozca la marca, vamos a recibir pedidos de cooperativas de otros países para integrarse a la red global. Después de un período de estudio, para comprobar que se ajustan a las reglas del trabajo limpio, se van a incorporar”, explicó Vera.
El lanzamiento de la marca global está previsto para el 4 de junio, en forma simultánea, a las 11 de la mañana en el local de La Alameda, en Buenos Aires, a las 21 en la sede de Dignity Returns, en Bangkok. La idea es que los dos actos estén comunicados entre sí mediante una videoconferencia.
A partir de ese día estará en venta la primera serie de remeras de no-chains, la nueva marca, en locales de comercio justo de distintas ciudades del mundo. “Va a haber un precio especial para sindicatos y organizaciones”, dice Vera. El titular de la cooperativa argentina aclara que el fin del emprendimiento no es comercial y que las ganancias obtenidas se van a repartir en partes iguales entre los dos talleres, pese a que en Buenos Aires los costos de producción son el triple que en Bangkok.
Cada prenda tendrá un costo que oscila entre los 12 y los 15 dólares (unos 50 pesos argentinos, en promedio), dice Tamara Rosenberg, la responsable de ventas para Argentina y América. Cada cooperativa lo va a vender en sus puntos de distribución (en Buenos Aires, en el local de Bonpland 1660, en Palermo, y en la sede de La Alameda, en Directorio y Lacarra, Parque Avellaneda) pero además se distribuirán por correo los pedidos que se hagan a través de su sitio web, www.nochains.org, a organizaciones de cualquier ciudad del mundo interesadas en comercializar el producto, previo pago electrónico o mediante el sistema de consignación. Como capital inicial, el emprendimiento contó con un subsidio de la Fundación Avina.
Las dos organizaciones que lanzan la marca global se parecen pero nacieron en realidades bien diferentes. Los fundadores de Dignity Report son ex trabajadores de la firma Bed and Bath, que fabricaba indumentaria para exportación, contratada por multinacionales como Nike, Adidas y Umbro. Aunque sus contratos estaban formalizados, se desempeñaban bajo un régimen de extensas jornadas laborales y hasta “les suministraban drogas para permanecer despiertos”, según cuenta el sitio de la cooperativa. Cuando la fábrica cerró, en 2003, fueron despedidos sin indemnización. Después de varias semanas de conflicto, y de acampar frente al Ministerio de Trabajo tailandés, consiguieron que el gobierno les diera facilidades para comprar máquinas industriales de costura y conformaron la cooperativa Solidarity Factory. Esa organización, integrada hoy por 16 trabajadores –en su mayoría mujeres–, tomó el nombre de Dignity Returns, la marca de las prendas que producían.
La Alameda, en cambio, surgió como comedor comunitario, en medio de la crisis de diciembre de 2001. A ese comedor comenzaron a asistir ciudadanos bolivianos, muchos de ellos inmigrantes ilegales que vivían en los propios talleres de costura donde trabajaban. Los trabajadores que lograban escapar de esa situación –muchos de ellos vivían en situación de semiesclavitud, con sus documentos retenidos por los talleristas y siempre con deudas pendientes con sus patrones por el traslado desde Bolivia– conformaron la cooperativa de costureros 20 de Diciembre (ver aparte).
El encuentro de marzo de 2009 entre organizaciones sociales, sindicatos de Corea, Filipinas, Indonesia y Tailandia se realizó en el marco de la crisis global que afectó a la economía, y que tuvo como consecuencia la pérdida de fuentes de trabajo en todo el mundo. “Pensamos que podíamos aprender de la experiencia de países como Argentina, donde los trabajadores recurrieron a la creación de cooperativas de trabajo y se organizaron para luchar contra el trabajo esclavo”, dijo Doris Lee, que nació en Corea del Sur pero vive en Hong Kong.
Las dos cooperativas, que tienen productos y marcas propios, iban a confeccionar en principio los mismos modelos que hacen actualmente. “Pero decidimos llamar a un concurso internacional de nuevos diseños –comentó Gustavo Vera–. Los seis ganadores fueron elegidos por el voto de los integrantes de las dos cooperativas: fueron elegidos dos trabajos de la Argentina, uno de Corea del Sur, uno de Indonesia, otro de Estados Unidos y el restante, de Hong Kong”, agregó. Los ganadores recibirán como premio el estampado del diseño que realizaron en los nuevos modelos y una cantidad de remeras.
Las historias paralelas de las dos cooperativas no sólo se cruzaron en el emprendimiento de la marca global. “También hubo muestras de solidaridad ante las luchas y las dificultades que cada uno afrontó en su país”, contó Gustavo Vera. Así, recordó la ocasión en que trabajadores de Tailandia fueron a manifestar ante la embajada argentina en Bangkok cuando los costureros de La Alameda fueron agredidos por una patota de talleristas en Buenos Aires, en julio del año pasado. Y la movilización de costureros argentinos y bolivianos aquí, frente a la embajada de Tailandia, en solidaridad con los trabajadores despedidos de la multinacional de lencería The Triumph, en Bangkok. Es que, pese a la distancia y a las diferencias culturales, el mundo del trabajo en ambos países tiene puntos en común: la utilización de migrantes ilegales a los que se contrata por la mitad del salario de un trabajador local, en empresas que trabajan para grandes marcas de indumentaria.
El tejido de la sociedad entre costureros de dos mundos, desde la propuesta inicial hasta el lanzamiento del producto, llevó poco más de un año. Los protagonistas, en el acto de presentación, hablarán en lenguas muy distintas, el tai y el castellano, pasando por la obligada mediación del inglés. Sin embargo, todos dicen tener un idioma en común, que es la meta de trabajar con dignidad.
Eduardo Videla
“Madres de la plaza de mayo, el pueblo las abraza”
Un canto que nos acompaña desde hace más de treinta años como pueblo, implica el sostén y la solidaridad de muchos con ellas, que fueron puestas a sufrir el duelo sin fin de las desapariciones. Nos faltan 30.000 dirigentes políticos, sindicales y barriales de 50 años. Nos las hemos tenido que arreglar sin ellos, que seguramente habrían arrojado referentes políticos que hoy no tenemos.
Tenemos ese Congreso con esos personajes inenarrables, que reciben y dan continuamente transfusiones de los grandes medios. Intercambian objetivos, deseos, anunciantes, estrategias, material judiciable. La evidente reivindicación del terrorismo de Estado que se puso en marcha discursivamente hace ya meses se corona esta semana con la actuación de la Cámara de Casación en la causa Noble y con el tratamiento vergonzoso que recibió la causa Sarmiento.
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