"Tener un hijo desaparecido es como tener un agujero en el alma".
Francisco Madariaga, el hijo de una mujer desaparecida durante la dictadura argentina que a sus 32 años ha recuperado su identidad y se ha podido reencontrar con su padre, aseguró que se siente feliz por sacarse el gran vacío que tenía en su interior y porque "no hay nada más lindo que tener identidad". Después de 32 años "oscuros, feos", en los que sufrió agresiones físicas por parte del ex oficial de Inteligencia del Ejército Víctor Gallo, que ejerció como su padre, Francisco pudo dejar de ser "como un fantasma" y empezar a vivir "feliz, con amor, con contención", afirmó.
Solidaridad
Abuelas identificaron al nieto 101
Médico argentino en Haití habla del infierno
Cuando se apaga la luz de las cámaras, nos quedamos laburando los argentinos", aseguró.
Carlos Russo, director médico del SAME, uno de los responsables de la ayuda humanitaria argentina en Haití, espera el Hércules que lo llevará, junto a sus compañeros, a Santo Domingo y de ahí a la Argentina: "Los haitianos siguen necesitando cosas. Tienen una realidad política, económica y social en la cual lo único que pueden hacer es demandar, pedir. Y entonces demandan, piden. Se termina la fase aguda de este conflicto y siguen pidiendo y necesitando comida, agua".
Carlos Russo forma parte del primer contingente de médicos que (bajo la logística de Esteban Chalá y la dirección médica del platense Gabriel Ive) fueron enviados por Cascos Blancos y el ministerio de Salud de la Nación a Haití luego del terremoto. Ahora, espera el recambio junto a los médicos Viviana Luthy, Selva Font, Néstor Moreno y Beatriz Galindo.