BOLETÍN ARGENTINO

Primer Boletín de Noticias de los Argentinos en el mundo - Director: Osvaldo Parrondo - Contacto: oparrondo@telefonica.net

Viernes, 30 de julio de 2010

Polémica

Las tribulaciones del cardenal Bergoglio, de Macri, de La Nación y de sus escribas

Escribe Ricardo Forster . Nada más saludable para el espíritu profano y secular de quien esto escribe que leer un domingo lluvioso la editorial de La Nación y las columnas de sus dos insignes periodistas.  Nada más gratificante que hacerlo después de una semana en la que se aprobó la Ley del Matrimonio Civil Igualitario y en la que nuevamente el inefable Mauricio Macri vio cómo se derrumbaban todas sus argumentaciones ante el fallo unánime de los tres jueces de la Cámara Federal que encontraron motivos suficientes para que se lo procese.

De la retórica inquisitorial del cardenal Bergoglio, que no pasó de ser apenas un ejercicio bélico con balas de fogueo a la impresentable defensa que ensayaron los principales referentes del macrismo ante el nuevo y decisivo tropiezo de su jefe; lo que volvió a quedar en evidencia es que la derecha está desconcertada y no sale de su asombro. Nada parece salirle bien, nada de aquello que soñaron como realidad efectiva a partir de las elecciones de junio de 2009 alcanza a cumplirse. Los tiros le siguen saliendo por la culata y amenazan con provocarle heridas irreversibles.

Por un lado, Bergoglio tendrá que remar a contracorriente para recuperar algo de lo que perdió en esos días de furia en los que se creyó el nuevo Torquemada de los tiempos actuales.

Su carta a las monjas de las carmelitas (toda una circunstancia que suena a naïf, que nos hace imaginar el interior de un convento en el que las escandalizadas monjas se encuentran con la terrible realidad demoníaca de un afuera amenazador para su intangible castidad), oportunamente hecha circular por manos “aviesas”, lo convirtió en el mejor enemigo de aquello que supuestamente venía a defender.

Lo mostró como lo que viene siendo en los últimos años: el diseñador de la estrategia horadadora de una derecha a la que le atrasa inexorablemente el reloj de la historia.

Bergoglio cometió errores de principiante, se dejó “apretar” por los más ultramontanos entre los reaccionarios de la curia y tuvo que colocarse a la derecha de la derecha para defender sus posiciones al interior de una institución que cada vez más ya no sabe hacia dónde correrse cuando, incluso, se le acaban los lugares hacia su propia derecha.

Seguramente, y aprovechando la proximidad de San Cayetano, volverán a levantarse las voces “indignadas” ante tanta pobreza, ahora ya no pronunciadas por el cardenal que tendrá que retirarse por un tiempo a cuarteles de invierno, sino por el obispo de San Isidro, que pondrá su mejor cara y su voz engolada para narrar las tremendas injusticias que se padecen en la Argentina de Cristina Fernández.

Mientras tanto, una parte sustantiva de la sociedad hoy siente que vive en un país un poco más justo, que contra las voces desencajadas de la ortodoxia eclesiástica y las aberraciones discursivas de algunos senadores impresentables, la madurez de un amplio espectro de legisladores, fundamentalmente apoyados por el deseo de la mayoría de la población y la incansable militancia de las organizaciones de homosexuales, culminaron, con su voto positivo, un largo camino hacia la definitiva ampliación de los derechos. La democracia, que no es, como la sexualidad, algo “natural” e intocable, salió enriquecida y fortalecida.

La derecha, la que se expresó a través de Bergoglio y de otros obispos, pero que también se mostró en los argumentos de Chiche Duhalde o de la senadora del Opus Dei, Negre de Alonso, se tuvo que contentar escribiendo cartas indignadas que, como siempre, se publican los domingos en La Nación.

Por una vez desconcertados los dos columnistas insignias del buque del conservadurismo argentino, casi al unísono, salieron a expresar su “preocupación” por la debilidad de la oposición y la semana “triunfal” del kirchnerismo.

Grondona, más mojigato que su colega de página, tuvo que digerir la aprobación del matrimonio gay, mientras que Morales Sola, más sensibilizado por esos temas, dejó deslizar, al modo elíptico que nos tiene acostumbrados, su esquiva conformidad con lo votado.

Su odio compartido tiene que ver, una vez más, con comprobar que una ley decisiva y democrática ha sido llevada adelante por sus más odiados enemigos que hicieron suyo un proyecto que había emanado de otros sectores políticos. Como con las AFJP y la ley de medios, los velos de quién es quién en nuestro país volvieron a correrse y cada vez más amplios sectores sociales empiezan a establecer relaciones entre una y otra cosa.

¿Será por eso que, a última hora, se retiraron para no dar su posición y no votar los Reutemann, los Rodríguez Saá y los Romero?

Sin acallarse todavía los festejos por el matrimonio civil igualitario, nos encontramos con la decisión de la Cámara Federal que a través de sus tres jueces (reconocidos por el propio Morales Solá como aquellos que “no cargan con el desprestigio público de Oyarbide”) reafirmaron el procesamiento de Mauricio Macri por el delito de asociación ilícita.

Mientras que Grondona se despacha a gusto contra Néstor Kirchner, señalándolo como el instigador del fallo de la cámara, Morales Solá, algo más compungido, tiene que reconocer que la situación del jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires es harto delicada.

Por supuesto que los malabarismos retóricos de ambos buscan trasladar la responsabilidad por el espionaje y las andanzas de Macri hacia el kirchnerismo. Sus argumentos resultan inverosímiles y, a esta altura de los acontecimientos, ni ellos mismos los creen. Hasta la propia Lilita Carrió, afecta a las frases apocalípticas a la hora de calificar al Gobierno y a la Justicia, salió a decir que el fallo le parece ejemplar y muy difícil de rebatir al estar sólidamente fundamentado.

Pareciera que la aventura del heredero rico al que el padre no quiere demasiado está iniciando su hora crepuscular.

Quizá la política le quedó demasiado grande y el santo desde la presidencia de Boca a la intendencia lo haya hecho sin red de contención.

En todo caso, algo se ha hecho evidente: por un lado, la derecha eclesial conservadora ha perdido una batalla clave y buscará restañar las profundas heridas que recibió (sería ingenuo de nuestra parte suponer que se arrepentirá de sus acciones y que aceptará el veredicto de la mayor parte de la sociedad). Seguirá, como hasta ahora, tejiendo la telaraña en la que sueña con atrapar a un gobierno que sigue apostando por profundizar medidas de cambio y de signo avanzado y progresista, de esas que espantan a las monjas carmelitas y a los cultores de la “guerra de Dios”).

Por otro lado, la derecha cool, la que quería mostrarse como neomoderna y descontracturada, la que se imaginaba como la alternativa al kirchnerismo, hoy ve de qué modo uno de sus principales candidatos va siendo acorralado no sólo por lo actuado por una justicia independiente sino, fundamentalmente, por sus propias carencias entramadas con una práctica de gestión entre ineficiente, retrógrada y represiva.

El macrismo se cocina en su propio caldo en el mismo momento en la que otra de las estrellas de la derecha restauracionista, el pequeño señor Cobos, tal vez la más inflada de todas, contempla horrorizado cómo se desdibuja su lugar en la preferencia de la sociedad.

Mala semana para Bergoglio, Macri y Cobos que ni siquiera pudo aprovechar que Cristina estaba en la China para hacer de las suyas.

Pésima semana para La Nación y sus columnistas, que no pueden hacer otra cosa que destilar su odio inconmensurable a lo abierto en mayo de 2003. Mientras tanto, los ciudadanos que imaginamos que un país mejor, más justo y democrático es posible concluimos una semana para celebrar.




Hablan los curas que se oponen a que la iglesia imponga sus opiniones

Por debajo de “el jerarca”, el cardenal Bergoglio, hay otras opiniones entre los sacerdotes. En esta nota, algunos de ellos explican la postura de los muchos que se oponen a posiciones de autoritarismo.   Primero fue un cura mendocino, Vicente Reale, que salió por el canal 9 de esa provincia a apoyar la media sanción de la Cámara de Diputados para permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo. Fue el de 11 de mayo y lo justificó utilizando argumentos jurídicos y religiosos. “Quienes poseemos una determinada convicción, sea religiosa o no, podemos defenderla pero no tenemos derecho a condenar o a obligar a otros a que la compartan, mientras no se afecten derechos de terceros”, dijo en su columna semanal de televisión.

Luego fue un grupo de curas tercermundintas cordobeses, que siguieron su ejemplo y sumaron una fuerte crítica a la jerarquía de la Iglesia. Esta semana se sumó un grupo de sacerdotes bonaerenses, encabezados por Eduardo de la Serna, que trabaja en las villas de Quilmes. Representan a la otra Iglesia: la que trabaja a diario con los más desprotegidos y los más discriminados. Ahora, se empieza a pronunciar a favor de la inclusión de las minorías sexuales.

“Me resulta extraño que la Iglesia haga cosas que dice que no hay que hacer. (Antonio) Marino, que es el encargado del seguimiento legislativo, dice que la opinión de la Iglesia no se debe imponer sino sugerir, pero ahora la imponen –señaló De la Serna–. También se decía que la Iglesia no debe hacer lecturas fundamentalistas, como decir que la Biblia sólo menciona a varones y mujeres cuando habla de amor. ¿Y a qué va a decir? ¿Va a hablar de andróginos, hermafroditas, travestis? La Biblia se escribió en un contexto cultural determinado y ese contexto cambia. Dios habla a través de la cultura, su palabra no es una norma dada.”

Esta apreciación llega en momentos en que la jerarquía de la Iglesia Católica organiza marchas a lo largo de país contra el proyecto de ley que permite el matrimonio civil para personas del mismo sexo. “Siempre hablamos de la importancia del diálogo en la Iglesia, pero ahora aparece un jerarca (el cardenal Jorge Bergoglio) hablando de la ‘guerra de Dios’. Parece una cruzada, como en la época de la Inquisición, como si estuviéramos en el Medioevo”, dice De la Serna. Luego reflexiona: “Tiene una actitud tan violenta..., para mí que se equivocaron de siglo”.

Entre las contradicciones que este cura ve en la cúpula eclesiástica está aquel valor, esa norma superior que es la conciencia para los católicos. “Y acá no se respeta la conciencia de los diputados y senadores, la Iglesia los presiona”, señala. En su opinión, la cúpula de la Iglesia estará preocupada porque pierde poder e injerencia. “Estaban acostumbrados a poner y sacar ministros, a instaurar leyes”, dice. El desafío de la Iglesia, agrega, no es imponer su poder, sino buscar un proyecto superador o mejores propuestas de las que se van a debatir en el Senado el próximo miércoles por la mañana.

“Estábamos acostumbrados a no hacer propuestas buenas porque teníamos al público cautivo, que nos debía obediencia de vida”, reconoce el cura, cuya postura de actualizar ciertas nociones y desterrar prejuicios, compartida con quince sacerdotes de Quilmes y otras diócesis, recibió adhesiones de párrocos de varios puntos del conurbano bonaerense. Por ejemplo: San Isidro, Moreno y Lomas de Zamora. Ante la intolerancia vista y oída por estos días por parte de la cúpula de la Iglesia y de varios fieles, este cura acierta a comentar que la gente vive como puede, como siente “y no como le dice el cura”.

“¡Si para la Iglesia el matrimonio civil no es válido! Cualquier católico que esté casado así y no por iglesia es un pecador... entonces, ¿qué les preocupa, si no se está debatiendo legislar sobre el matrimonio religioso para gays y lesbianas?”, razona De la Serna e imagina el caos que sería si otras religiones siguieran el ejemplo de la Iglesia Católica. “Se vuelve teocrático el país”, se responde. Y concluye: “La jerarquía no se resigna a perder el poder de meterse en la cama de la gente. Yo no me hice cura para meterme en la cama de la gente”.

A mediados de junio, se realizó una marcha en Córdoba que convocó a tres mil personas que pe-dían a los senadores nacionales por esa provincia votar en contra del proyecto de matrimonio para personas del mismo sexo. Como respuesta a esta situación, el sacerdote Nicolás Alessio difundió, junto a 11 colegas suyos del Grupo de Sacerdotes Enrique Angelelli, “Aporte al debate sobre la modificación a la ley de matrimonio civil”. Allí se criticaba el “fundamentalismo anacrónico de quienes citan la Biblia para justificar sus propios prejuicios”.

Ya pasó un mes desde entonces y el obispo de Córdoba, Carlos Ñañez, advirtió a cada sacerdote, según cuenta Alessio, y les pidió que se retractaran de sus dichos. “Le dijimos que no íbamos a cambiar de opinión, ni a seguir la sana doctrina de la que hablan. Fue un momento de tensa calma. Nosotros sostuvimos nuestra libertad moral para hablar”, recuerda el sacerdote. Consultado sobre la carta de Bergoglio a las Monjas Carmelitas de Buenos Aires, donde les asegura que en la iniciativa de igualar los derechos de gays y lesbianas “está la envidia del Demonio, por la que entró el pecado en el mundo, que arteramente pretende destruir la imagen de Dios”, Alessio reconoce que siente vergüenza ajena.

“Llaman a un guerra santa con los mismos argumentos medievales que utilizaban para quemar vivas a las brujas. En el fondo, la Iglesia pretende ser la rectora no sólo de la conciencia de la gente, sino de todos los ámbitos: económico, político y social. Desde la conquista española hasta acá, han marcado el bien y el mal, lo que se puede hacer o no. Obviamente no quieren perder poder, quieren ser la única voz autorizada para marcar el camino, pero tarde o temprano la sociedad va a separar a la Iglesia del Estado”, vaticina el sacerdote.

Mientras el clima se “recalienta”, como dice Alessio, “se van cayendo las caretas de la prolijidad con la que se venía tratando el tema”. Ahora la cúpula de la Iglesia hace público lo que piensa. “Y lo dicen con todas letras: que la homosexualidad es una enfermedad, una desviación peligrosa que lleva a la maldad”, dice el sacerdote y advierte: “En estos días puede pasar cualquier cosa, a lo mejor el obispo de Córdoba amenaza con excomulgar a los senadores que voten a favor de ampliar el matrimonio. Lo mismo hicieron cuando se debatía el divorcio, pero al final no excomulgaron a nadie”.

De la Serna, como Alessio, sospechan que en el fondo el tema no les importa tanto a los clérigos locales, más bien podrían tratar de “hacer carrera” con esto. “La línea más dura es la que bajan desde el Vaticano y muchos quieren hacer buena letra, como guardianes de la fe”, señala Alessio. “Sueñan con conseguir un cargo en el Episcopado”, completa De la Serna, que insinúa que lo más preocupante es que los obispos, en este tema, tienen más respuestas que preguntas. Los que no protestan, callan. “Como el obispo (Jorge) Casaretto, que dijo que no ‘es un tema importante’, una actitud muy cobarde, hipócrita”, dice Alessio.

Por otra parte, muchos de los férreos opositores parecen estar en cargos burocráticos, lejos de la calle y también de los fieles. “Yo miro las cosas como la gente las vive y las sufre. Si hacés tu acción pastoral desde el escritorio, esto se vuelve complicado. No tenés idea de lo que le pasa por la cabeza a la gente”, asegura De la Serna.

Emilio Ruchansky

Argentina, fuera del club de la buena onda

Según una encuesta, los argentinos tienen poca fe en el futuro. Brasil, el gran optimista.
Mientras que en Brasil reina el optimismo, los argentinos son los que menos fe tienen en el futuro del país. Por lo menos así lo indica la última encuesta que Latinobarómetro realizó en base a más de 20.200 encuestas a personas de 18 países de América Latina.
Mientras que en Argentina no se tiene mucha fe en el futuro, a nivel individual los encuestados aseguraron estar convencidos de que la que se transita es la dirección correcta. “En Argentina", dijeron encuestadores al diario español El País, "es posible creer que una cosa es la sociedad y cada cual, y otra es la manera como funciona el país”.


“Al parecer los argentinos creen en esa separación, que hace posible que el país se recupere de sus crisis gracias al esfuerzo individual más que colectivo", completa el informe.

La alegría es brasileña. En general, los latinoamericanos ven mejor a sus países de lo que los veían hace cinco años atrás, y como los estados se vieron reforzados por las crisis y los gobiernos que se encuentran en el poder, hay más personas que creen que el bienestar de la mayoría depende del poder de gestión del Estado. Sin embargo, hay un pueblo que siempre ocupa el primer lugar en lo que a optimismo se refiere: Brasil.

Los brasileños, acorde a la tendencia que marca el último lustro, son los que más creen que sus vidas y las de sus familias progresarán. Además, están convencidos de que el país va en la dirección acertada. Los brasileños y sus escoltas, los chilenos, están entre los más equilibrados al momento de valorar positivamente la marcha de sus vidas, la de su sociedad y el mundo.

Marcador global. Quienes han podido repuntar la imagen de su país son los estadounidenses, luego del final de la era Bush y gracias al efecto Obama. La imagen positiva de Estados Unidos alcanza el 74%, la más alta desde que comenzó a medirse en 1997. Detrás de los Estados Unidos se encuentra España, y en tercer lugar está Japón.

Jujuy: Niños privados del acceso a su DNI.por el Director del Registro Civil

La convención de los derechos del niño dice que todos los niño/as tiene derecho al nacer a tener un nombre y un documento. Este derecho ha querido ser garantizado de una manera especial por la Presidenta la Nación Argentina Cristina Fernández de Kirchner, mediante un decreto que salió en febrero del año 2009 denominado: 90/2009 donde decía que todos los niños menores de 12 años podían beneficiarse para la obtención del DNI., para aquellos niños que no estaban inscriptos en el Registro Civil.

Este decreto cuando sale a la luz no se hace porque sí, sino porque son muchos los niños y niñas en toda la Argentina que no tienen Documento Nacional de Identidad, vale decir no existen. De esta manera el Estado Argentino quiere garantizar para que esos niños existan, sean ciudadanos reconocidos y como el DNI es la puerta que abre el derecho a tener derechos; así esos niños están protegidos contra la trata y el trafico, venta etc.

De esta manera se garantiza su protección. Pues esto, que es evidente, la Provincia de Jujuy no firmó ese decreto. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner volvió a realizar una ampliación de ese decreto por un año más, llamándolo Decreto: 92/2010.

La provincia de Jujuy a estas alturas del partido tampoco lo firmó, condenando y excluyendo a miles de niños/as de la provincia de Jujuy a no beneficiarse de dicho decreto.

¿Cuáles son las razones que argumenta el Director del Registro Civil de Jujuy Sr. Julio Daniel Ferreira para no firmar dicho decreto?. Según los rumores que nos llegan de la gente: “Es porque con ese decreto se nos van a beneficiar las familias de los niños bolivianos sin documento, porque esta provincia al vivir en una zona de frontera tiene ese peligro”.

La verdad que me cuesta entender que estas sean las razones. ¿Cómo puede una provincia negar un derecho a los niños?. ¿Cómo puede ser que el Sr. Gobernador con todos sus Ministros, sus Diputados su poder Judicial, no son capaces de ver un beneficio tan claro para los niños menores de 12 años de toda la provincia de Jujuy. Me cuesta realmente entender y no salgo de mi asombro. No se si ustedes estarán informados; que hay un programa que también implemento el Gobierno de la Nación llamado MERCOSUR y asociados, basado en la nueva Ley de Migración: 25871, donde los extranjeros y más concretamente los bolivianos en este caso se están radicando y accediendo a conseguir su Documento Nacional de Identidad.

Nosotros en La Quiaca como Pastoral Migratoria, antes como institución colaboradora con el programa Patria Grande y ahora con Mercosur ya hemos facilitado que se radiquen cientos de niños bolivianos (familias enteras). También esta el Decreto 1601/2004 un beneficio para los niños extranjeros hijos de padres o madres argentinos/as nativos/as donde pueden obtener su Nacionalización (no necesitan radicarse) como Argentinos/as por el vinculo con sus padres. No entiendo como No se puede firmar un decreto argumentando que se van a beneficiar los “niños bolivianos”. En fin, creo que es una vergüenza que nuestra Provincia de Jujuy en esta circunstancias, este auto-excluida de un decreto que beneficia los derechos de los niños/as con argumentos de esa categoría que me parecen muy “sospechosos” y que todo un poder político no sea capaz de garantizar ese derecho a tener un nombre y un documento a miles de niños/as de nuestra Provincia, dejándolos expuestos a situaciones de vulnerabilidad.

Manolo Pliego

Cristina Kirchner favorece a las mineras contaminantes

El diputado Miguel Bonasso, denunció que Cristina Kirchner le otorgó beneficios impositivos especiales a la minera canadiense Barrick Gold, para que lleve a cabo la explotación en la zona Pascua Lama, extendida entre San Juan y la Tercera Región de Chile, tarea que, según legislador, contaminaría con cianuro las inmediaciones de la zona.
La buena sintonía entre la jefa de Estado y Barrick Gold quedó demostrada una vez más, cuando la presidenta asistió a un almuerzo organizado por el dueño de la compañía, el magnate Peter Munk, quien recibió un trato de jefe de Estado.
Cristina Kirchner acudió al encuentro con todos sus funcionarios y cuatro gobernadores de las provincias "mineras", encabezados por el sanjuanino José Luis Gioja uno de los principales lobbystas de la Barrick Gold en el país, junto al empresario Santiago Soldati.


La Presidenta no tuvo ningún problema en posar toda sonrisas junto a Munk y las banderas de Barrick, una minera denunciada de contaminar los suelos argentinos con cianuro. Sonreían también para las fotos el salteño Juan Manuel Urtubey, el riojano Luis Beder Herrera, el jujeño Walter Barrionuevo y el santiagueño Gerardo Zamora. Además del secretario de MInería Jorge Mayoral, quien compite con Gioja por los favores de la minera. Ese es el poder de lobby de la Barrick Gold, una compañía que tuvo como asesor al ex presidente de Estados Unidos George Bush padre.

Poder de veto
La reunión de Cristina con Munk fue una de las últimas gestiones que hizo Mariana Llorente, cuñada y jefa de Gabinete del ex canciller Jorge Taiana, quien logró que la Presidenta reservara horas de su cargada agenda en el G20 para reunirse con el magnate minero.

Pero lo cierto es que los compromisos de los Kirchner con esta minera, que le genera enormes contradicciones con los sectores progresistas que los apoyan, viene de tiempo atrás. Y no son pocos los favores que les han hecho.

Bonasso intentó hace dos años restringir las explotaciones mineras mediante un proyecto que además de proteger los glaciares hacía lo propio con las zonas periglaciares. Pero luego de ser sancionado fue vetado por la presidenta, fue el punto en el que se hizo inevitable la ruptura entre este diputado y sus antiguos amigos.

Hace un mes Bonasso insistió con una iniciativa similar que ya obtuvo despacho de comisión para ser otra vez tratada en el recinto.

"El emprendimiento de Barrick Gold (en referencia a la mina binacional Pascua Lama enclavada entre San Juan y Chile) deja poco beneficio para Argentina y acarrea un peligro de un desastre ambiental", alertó Bonasso en diálogo con LPO y precisó: "Va a quedar una especie de dique donde se hace la mezcla entre la roca molida y grandes cantidades de agua, que se mezclan con cianuro para conseguir oro. O sea, nos va a quedar el dique con cianuro".

El diputado denuncio además que la minera de Munk "recibió beneficios impositivos mayores a los que ya le otorga la ley de minería de los 90, porque se han acordado dos decretos secretos. La presidenta no contestó ninguno de mis reclamos porque sabe que tengo razón".

Bonasso adelantó que recorrerá los despachos de los senadores oficialistas y opositores para que apoyen su proyecto en caso de que, como se prevé, pase el filtro de Diputados. Uno de los senadores kirchneristas, Daniel Filmus, fue el autor de la iniciativa oficial que sólo apunta a proteger de las explotaciones mineras las zonas glaciares. Es decir, salva los intereses de la Barrick y acaso de sus jefes políticos, los Kirchner.

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