Entre 2001 y 2010, los hogares con computadora crecieron el 26,5 por ciento. Ahora la cifra es mayor aún: cuando se hizo el Censo, el programa Conectar Igualdad recién empezaba. Tierra del Fuego, Capital y Santa Cruz tienen la mayor proporción. Cada día, en promedio, 1112 nuevos hogares accedieron a una computadora en el país, en la última década, según los últimos datos censales. En total, 3.653.823 familias incorporaron un equipo en su casa entre 2001 y 2010. En ese lapso, la proporción de hogares con esa herramienta tuvo un incremento del 26,5 % y actualmente casi la mitad del total de hogares del país cuenta con al menos un procesador. En 2001, solo dos de cada diez lo tenían. Actualmente son casi cinco cada diez.
Las provincias con mayor proporción de hogares con computadora son Tierra del Fuego (73 %), Ciudad Autónoma de Buenos Aires (68,6 %) y Santa Cruz (63,8 %). Nuevos datos del Censo 2010 desagregados por distritos, difundidos por el Indec, revelan una acentuada reducción de la brecha tecnológica en el Gran Buenos Aires, entre el partido que contaba con mayor disponibilidad de computadoras, Vicente López, en el norte del conurbano, y el que tenía menos, Florencio Varela, en el sur. Mientras en 2001, cada cuatro hogares de Vicente López que tenían computadora había uno de Florencio Varela con equipo, hoy esa diferencia se achicó a la mitad: por cada dos hogares de Vicente López que cuentan con un procesador, hay uno en Varela.
En la ciudad de Buenos Aires, los barrios de Almagro y Boedo son los que muestran el mayor crecimiento en el porcentaje de hogares con computadora. No obstante, en todas las comunas ha crecido la cantidad de hogares equipados. Pero persiste una amplia brecha entre el norte y el sur: la comuna 14 (conformada en su totalidad por el barrio de Palermo), donde hay más hogares con ordenador, casi duplica a la que tiene menos viviendas con procesador, que es la 8, y que abarca los barrios de Villa Soldati, Lugano y Villa Riachuelo.
Santiago del Estero es la provincia con menor proporción de hogares equipados. Solo el 23,4 por ciento tiene. La sigue Formosa (26 por ciento), Misiones (28,4 por ciento) y Chaco (29,6 por ciento).
–¿Qué impacto pudo tener el Plan Conectar Igualdad, en el incremento del número de hogares con computadora en un partido como Florencio Varela, que es uno de los más pobres del conurbano? –le preguntó este diario a Roxana Cuevas, socióloga, coordinadora de Diseño Conceptual del Censo 2010.
–En realidad, el Plan Conectar Igualdad en el momento que se hizo el Censo (27 de octubre de 2010) recién estaba empezando. Lo que demuestra este indicador es que hubo un mejoramiento de los ingresos en los hogares.
El sociólogo Diego Ventrici, integrante del equipo del Indec que analiza los datos del Censo 2010 y encargado de la información sobre viviendas y hogares, agrega otro factor que pudo influir en el notable incremento de hogares con ordenadores: “También hay que tener en cuenta que se ha ido reduciendo el costo de las computadoras”.
Florencia Bianco, gerente de Comunicaciones y Asuntos Públicos de Google Argentina, dijo que la Argentina “es el país con mayor penetración de Internet en la región, ya que hay 27,6 millones de usuarios que representan más del 60 por ciento de la población”.
En la ciudad de Buenos Aires, de acuerdo con los datos desagregados del Censo 2010, que acaban de publicarse, a la comuna 14, la que tiene más hogares con equipo, le siguen la 2 (Recoleta); la 13 (Belgrano, Núñez y Colegiales) y la 6 (Caballito). En contraste, las que tienen menos proporción de hogares con computadora, después de la comuna 8, son la 4 (La Boca, Barracas, Parque Patricios y Nueva Pompeya); la 9 (Parque Avellaneda, Mataderos y Liniers) y la 1 (Puerto Madero, San Nicolás, Montserrat, San Telmo y Constitución). De todas formas, “en promedio todas las comunas han tenido un aumento en la cantidad de hogares con computadora en 30 puntos porcentuales entre 2001 y 2010”, indicó Rubén Nigita, director nacional de Estadísticas Sociales y de Población. Pero en la comuna en la que se registró un incremento mayor fue la 5 (Almagro y Boedo), donde en 2001 había un 40 por ciento de hogares con computadora y trepó, en 2010, al 70 por ciento.
Además de disponibilidad de aparatos en el hogar, los censistas preguntaron si los integrantes de la familia usaban o no esa tecnología. “Si tuvieras que hacer un mapa, se vería claramente que en el norte del país hay menos cantidad de personas que usan computadora en relación con el sur”, destacó Cuevas.
Los resultados del censo revelan que el promedio nacional de población de 3 años y más que utiliza computadora es del 53,3 por ciento, nivel superado en el 27 por ciento de los departamentos de la Argentina (141 departamentos). Las provincias que presentan una incorporación de más del 60 por ciento de la población al uso de la computadora son Tierra del Fuego, CABA, Santa Cruz, San Luis y Chubut. Las provincias que muestran valores por debajo del 40 por ciento de la población de 3 años y más que usa esta herramienta tecnológica son Santiago del Estero, Formosa, Chaco, Misiones y Salta.
Los chicos y chicas de 6 a 19 años, es decir, los que están en edad escolar, son el sector de población que más usa la computadora en la totalidad de las provincias. El caso más marcado, con una diferencia de casi un 25 por ciento en comparación con los valores del total de población mayor de 3 años es La Pampa, en la que en el 81,5 por ciento de ese grupo etario usa computadora. Mientras que en la población mayor de 3 años un 56 por ciento la utiliza. Situaciones similares presentan las provincias de Mendoza y La Rioja, explicó Cuevas.
Los nietitos superan a los abuelos en la utilización de la compu. Otro dato que destacó la especialista es que en la totalidad de las provincias, con las únicas excepciones de Formosa y Misiones, la población de 3 a 5 años presenta porcentajes más altos de uso de computadora en comparación con la gente de 60 años y más edad.
Todos estos datos forman parte de un nuevo material que publicó el Indec, con información del Censo 2010, desagregada a nivel de departamentos, partidos y comunas en el caso de la Ciudad de Buenos Aires. Corresponde a los 527 departamentos del país. En cuanto a la temática educación, los datos se refieren no solo a la utilización de computadora, sino también a la condición de alfabetismo de la población de 10 años y más; se publica además información sobre las características habitacionales de los hogares y en relación con la proporción de población extranjera (ver aparte).
Un equipo de medio centenar de profesionales sigue analizando los datos de las planillas censales, poniendo una lupa que tiene cada vez más aumento y permite ver más detalles. En la próxima mitad del año, en el Indec, prometen publicar la información sobre educación focalizada en el nivel alcanzado y la asistencia a clases, en las nuevas formas de organización familiar, en datos sobre fecundidad, ocupación y pueblos originarios y afrodescendientes, algunos de estos ítem, incorporados por primera vez en un censo en el país. Y a mediados de año la información publicada hasta el momento estará desagregada a nivel de las localidades.
Mariana Carbajal

Tal vez la visión más impactante la vayan a tener los turistas que lleguen en crucero y quienes suelan navegar por el Río de la Plata, más que los porteños que habitualmente transitan por la ciudad. De cualquier manera, el cambio no pasará inadvertido: tres modernos rascacielos, que costarán en total 320 millones de dólares, comenzarán a crecer este año en la zona de Catalinas, y para 2015 se habrán sumado a los edificios ya existentes en el sector, que quedará así perfilado como una continuidad de las megatorres de Puerto Madero.
Los números componen el lenguaje universal. Independientemente del idioma que se hable, en cualquiera de los países occidentales hay símbolos que permanecen invariantes: los números. El número 9 se escribe igual en España que en Inglaterra y lo mismo sucede en Italia, Alemania, Francia, Croacia u Holanda, aunque en todos esos países el idioma oficial sea diferente. Hasta los chinos están produciendo su adaptación. Por otro lado, hay otros símbolos que no se modifican con el idioma, y son aquellos que sirven para notar las operaciones aritméticas (que indican suma, resta, multiplicación y división, (+, -, ., /). Son los mismos en Brasil que en Bélgica pero también en Noruega, Grecia, Colombia, Irlanda, Panamá y Luxemburgo. Sin embargo, este grado de universalidad lo tenemos tan incorporado que parece totalmente natural. Y quizás lo sea.
Sus acciones ya son parte de la resistencia permanente contra toda forma de violación de la libertad, según la entiende Anonymous. Saltó a la fama en el 2010 defendiendo a Assange. Guy Fawkes nunca pensó que sobreviviría a tantos siglos y menos aún que, más de cuatrocientos años después de sus andanzas, la máscara que lo representa se convertiría en pleno siglo XXI en el emblema de quienes, desde los indignados hasta los guerreros digitales de Anonymous, pasando por toda la galaxia de los grupos antiglobalización, se oponen con férrea voluntad al orden de un mundo ultraliberal, depredador e indolente. Sin embargo, este católico que el 5 de noviembre de 1605 casi logra hacer volar el Parlamento inglés con 30 kilos de pólvora cuando el rey James Primero estaba adentro es el rostro oficial de la revuelta occidental y, más precisamente, el distintivo con el cual el grupo de hackers reunido bajo la denominación de Anonymous se presenta al mundo.
Cualquiera sabe que imaginar el infinito entramado de causas y efectos que se entretejen para moldear la realidad del mañana es un desafío titánico. Pero en su último libro -"La Física del futuro" (Debate, 2011)- Michio Kaku, que todos los días se dedica nada menos que a desentrañar modelos del universo en once dimensiones, agujeros negros y universos múltiples, acomete la tarea de "vislumbrar" cómo será el mundo dentro de un siglo. Y lo hace confiado en que ofrece una visión mucho más auténtica que otras, porque parte de la premisa de que las semillas de las tecnologías que le darán forma a la vida diaria en 2100 y que "determinarán el destino de la humanidad" ya se están cultivando en laboratorios y centros de investigación de todo el planeta.
Ya se sabe lo que es volver de vacaciones. Puede que la licencia anual sirva para recargar baterías, pero al regreso uno se siente a media máquina y un poco extraviado. Además, estas vacaciones fueron algo problemáticas, de modo que necesitaba un poco de energía extra. Así que después de todo quizá no fue casual que me encontrara, el miércoles último, con Daniel Barraco, físico teórico de la Universidad de Córdoba (UNC) que, lejos de la cosmología pero con los pies muy en la tierra, se encuentra coordinando un grupo de investigadores de la UNC, la Universidad Nacional de La Plata y de la Comisión Nacional de Energía Atómica, asociados con una empresa local, para fabricar baterías de iones de litio.
La principal conferencia mundial sobre internet, celebrada en Alemania, puso la atención sobre el uso de los archivos de las redes sociales. Los usuarios publican sin control y entregan sin saberlo un tesoro a las empresas.
El 33,67% de la población argentina mayor de 14 años no convive en pareja en algunos casos porque no está en pareja y en otros porque toma la decisión de vivir por separado. Al menos eso respondieron 13.508.620 habitantes del país en el Censo de Población, Hogares y Viviendas 2010, cuyos detalles fueron difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
La Argentina produce cada día más chatarra electrónica o e-scrap por el acelerado recambio tecnológico, y si bien las tasas de recuperación o reciclado no aumentan, en el Senado reposa un proyecto de ley basado en la normativa europea que podría impulsar la participación de las empresas fabricantes en el proceso de recuperación. En el país se generaron el año pasado 50 millones de kilogramos de basura electrónica y otros 50 millones de kg de equipos eléctricos utilizados en el comercio y el hogar, según datos de la Cámara Argentina de Máquinas de Oficinas, Comerciales y Afines (Camoca).
En la Argentina, serían unos 150 personas. Eñ grupo hacker que amenaza con atacar Facebook. De vez en cuando se sabe algo de este grupo: cuando a fuerza de un hostigamiento digital colectivo logran poner nocaut al sitio web de alguna corporación. O, como en estos días, cuando circulan versiones (aunque contradictorias) sobre un ataque espectacular: que acometerían contra Facebook y la cadena Fox , nada menos. El resto del tiempo, Anonymous permanece en la sombra, y el común de las personas apenas sabe qué son. Los Anonymous se autodefinen como hacktivistas (acrónimo de hacker y activista) y actúan en favor de determinadas causas y atacan otras. ¿Qué iniciativas defienden?, ¿qué ideales tienen? Parece claro que creen a rajatabla en el anonimato como recurso para su lucha, que quieren combatir la corrupción de gobiernos y empresas, y que la libertad en Internet es para ellos innegociable .
Los piratas informáticos no buscan hacer daño, sino robar dinero o datos sensibles que conducirán a alguna forma de estafa. Adiós a los virus informáticos que se empeñaban en hacer maldades como borrar archivos, mostrar calaveritas en pantallas riéndose de nosotros y poner lenta la computadora. Hoy, los programas maliciosos quieren dinero. El suyo. Por eso recurren a recabar información de las PC mediante la ingeniería social y también a nuestro desconocimiento o candidez. Detrás de un virus hay un delincuente que quiere conseguir información de una tarjeta de crédito, una cuenta de telefonía celular o convertir su computadora en un robot que replique hasta el infinito, mediante Internet, el peligro.
Una cápsula o caja del tiempo es un recipiente hermético construido con el fin de guardar mensajes y objetos del presente para ser encontrados por generaciones futuras. También hay vestigios arqueológicos tan bien conservados que se pueden considerar capsulas del tiempo, como las ruinas de la antigua ciudad de Pompeya. La expresión cápsula del tiempo se usa desde 1937, aunque la idea es tan antigua como los primeros asentamientos humanos en Mesopotamia (actual Iraq). Las cápsulas del tiempo se pueden clasificar según dos criterios, dando como resultado cuatro clases: según si son intencionadas o inintencionadas (como Pompeya), y si están pensadas para ser recuperadas en una determinada fecha o no lo están.
No sólo los famosos sufren por la información falsas o las fotos comprometedoras publicadas en la Web.
A pesar de las diferentes prestaciones y características de uso propias de cada formato, los teléfonos inteligentes o smarphones comparten un defecto en común con las computadoras portátiles: dada su naturaleza móvil, son un blanco predilecto para los robos o extravíos. En este contexto, ¿cuántos usuarios de este tipo de celulares emplean algún método de seguridad para proteger su información? Hay diversas formas de mantener un smartphone a salvo, desde sincronizar los datos con el programa que provee el fabricante del equipo hasta poner una contraseña en el teléfono o instalar una aplicación en el teléfono inteligente que permite rastrear y borrar la información del dispositivo de forma remota.
Un estudio detalla de frenética actividad digital. "En cada minuto hay muchos días." Nunca como en los tiempos de Internet fue tan cierta la frase que William Shakespeare escribió para Julieta. Hoy, cada 60 segundos, la lupa de Google arroja más de 694.445 resultados de búsqueda, se envían unos 168 millones de correos electrónicos y se publican más de 6600 imágenes en el sitio Flickr. Para ver el contenido que se sube cada minuto en YouTube se requerirían 48 horas frente a la pantalla. La compañía de desarrollo de aplicaciones web Go-Globe recopiló en un informe los millones de actividades que tienen lugar en la Red en ese tiempo. Según estos datos, cada 60 segundos se registran 70 dominios nuevos en Internet; se publican 695.000 actualizaciones de estado en la red social Facebook; se abren 100 cuentas en la red de perfiles profesionales LinkedIn; se bajan 13.000 aplicaciones para teléfonos iPhone; se abren 320 cuentas en Twitter, y se emiten 98.000 mensajes de menos de 140 caracteres... y el reloj sigue corriendo.
Está a 3000 metros de altura; los 35 alumnos no habían visto una computadora. "Hola, soy Cristian. Me gustó mucho Internet; estoy aprendiendo a manejar la computadora. Saludos para todos", escribió en un mail este adolescente que, a los 14 años, se asomó a la ventana de un mundo nuevo. Cristian es uno de los 35 chicos de una inaccesible escuela en Iruya, Salta, para los que la red borró las distancias. "Fue nuestro desafío y riesgo más grande. Dos días completos de marcha desde Iruya. Burros cargueros, frío, la antena en la espalda del baquiano, vadeo de tres ríos con agua hasta la cintura... Pero no le fallamos a la escuela... ¡¡Misión cumplida!!", gritó Claudia Gómez Costa, presidenta de la Fundación Aprendiendo bajo la Cruz del Sur. Internet había llegado para conectar al mundo a la Escuela N° 4120, donde 35 chicos, de entre 4 y 15 años, conviven y aprenden con un solo maestro, sin agua corriente ni luz eléctrica ni señal de teléfono celular.
Tenía 17 metros de largo y costó 425.000 dólares. Fue clave para la informática del país. A 50 años de la llegada de Clementina al país Era voluminosa y pesaba media tonelada. Para instalarla en el Pabellón I (entonces el único) de Ciudad Universitaria, hubo que acondicionar una sala de cien metros cuadrados. Usaba 5.000 válvulas de vidrio alojadas en 14 armarios y necesitaba un potente dispositivo de refrigeración. La bautizaron Clementina. Fue la primera computadora para fines científicos del país, y comenzó a funcionar el 15 de mayo de 1961, hace casi 50 años.
Inventos en la era digital. Un cardiólo portatil que transmite resultados por Internet. Un mouse multifunción. Fotos de vehículos y peritaje grafológico, son algunas de las creaciones argentinas en el era digital.
Las sucesivas eras de Piedra, de Cobre, Bronce, Hierro, Carbón, Petróleo, hasta la Era Atómica, no son más que el trazo a mano alzada que el progreso humano escribe en el tiempo a partir del uso, explotación y aplicación tecnológica de diferentes recursos. Metalúrgicamente hablando, hay indicios de una nueva alborada: la era del litio.