BOLETÍN ARGENTINO

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Jueves, 17 de mayo de 2012

Recuerdos de “Sifín”, el que enmascaró al Che perseguido por la CIA

Escribe Juan Braun, “Periodistas sin fronteras” - Praga. Hace unos días aterrizo en Praga un venerable personaje de 93 años. Luís Carlos García Gutiérrez, alias Sifin. El era el que enmascaraba al Che Guevara para que durante sus incontables viajes por el mundo la CIA y otros servicios de inteligencia, como así asesinos a sueldo no lo descubrieran. Esta tarea de Don Luis era importantísima porque en los aeropuertos de occidente había orden de capturarlo vivo o muerto. Don Luis pertenecía a la muy clandestina Sección de Habilitación, tanto que el era el segundo Jefe. Muy pocos miembros del Partido Comunista Cubano sabían de la existencia de tal sección de la que el fue miembro durante muchos años. Este departamento incluso funciono durante la época del dictador Batista. Falsificaban documentos, pasaportes, todo. Pero lo más importante era el enmascaramiento. Cuando hubo que enviar al Che al África lo cambiaron y esto sin que Luis lo supiera. Después le mostraron  una foto del Che con otra personalidad y el creyó que era un cantor Argentino. Pero le dijeron...si, es argentino pero no canta. Su gran trabajo, el de Luís, fue cuando hubo que sacar al Che de África. La CIA lo perseguía. Así que el mismo se fue a Tanzania. Durante su recorrido por algunas capitales como Paris y Cairo compro aquí  equipo de dentista con un motorcito y todo...porque al Che había que cambiarle incluso la dentadura. Se la cambio. Tanto que el Che parecía un bobalicón. También su pelo que terminaba en forma de punta en la frente tuvo que ser cambiado. Así que le hicieron una gran pelada, tanto que parecía calvo. Se hizo un trabajo en el para que pareciera mas alto. Y también lo dotaron de unos anteojos especiales con los cuales parecía miope...pero además con estos anteojos puestos podía mirar hacia atrás para ver si alguien lo seguía. Le pusieron un chaleco especial como para que pareciera que tenia un poco de joroba.  

Yo al Che lo tenía en un altar, dice Luis. En Dar es Salaam, Tanzania, en un cuarto el Che le dictaba a un asistente. Le gustaba mas dictar que escribir. Hacia mucho calor, el Che estaba en calzoncillos que además estaban agujereados. Y le dijo a Luis...sácate todo pero hasta donde estoy yo.

Luis dice, le talle la dentadura entera. Esto era fundamental para evitar que lo identificaran. Y le talle diente por diente. Esto después sirvió para identificar sus restos cuando lo mataron en Bolivia en el local de le escuelita de La Higuera donde también le cortaron sus lindas manos. Si eran lindas. Conversábamos mucho, el me tenia confianza. Fueron unas semanas muy agradables. El trabajo de enmascaramiento que hacíamos era muy bueno perfecto. Incluso una vez el Che golpeo la puerta de Padilla, entro...y este se lo quedo mirando. No lo reconoció. Y si no lo reconocía Padilla, menos lo iba a hacer la CIA.

Disfrace a muchos de mujer. Esto es muy difícil porque hay que ponerlo bonito. Y además, tiene que aprender a contonearse al caminar como si fuera una mujer...lo cual en algunos casos llevo casi dos meses y medio esta transformación en mujer. Ah...podía ser una rubia peligrosa. Todo esto paso en Habana. Hicimos una prueba...nos paseamos por la 5ta Avenida y se lo presentamos a uno de estos transformados a un compañero herido en la guerrilla. Habían peleado juntos, creo. Este pregunto...quien es la rubia esa? No había reconocido a su compañero. Estaba listo. Y este señor volo a Moscu, de alli a Peking y luego a Guatemala sin problemas.

Un día en Habana me dijeron, tienes que ir a Praga. Y me vine aquí. Y me pase un mes y medio con el Che en una casa a 20 Km. del centro de Praga en Davle. Y asi lo enmascare para que pudiera regresar sano y salvo a Cuba. Y le traje de regalo una cajita con fresas desde Cuba...porque el Che fue el que inicio su cultivo en Cuba. Quedo contento. En la casa éramos tres personas. Pachonga estaba allí. Un día se puso bravo porque el Che le pidió que hiciera café. Y el Che reacciono y le dijo...donde te pensas preparar para la guerrilla...en Paris?


El Che era muy amarrete. Es verdad. Para ahorrar luz eléctrica por la noche prendía una linterna y con esa luz se hacían las discusiones durante largas horas. Y dormíamos en el suelo porque no nos acostumbrábamos a dormir en la cama...no podía dormir en una cama normal. Leía mucho. Fumaba mucho. Tenía un encendedor viejo con un estuche de piel. Le ofrecí el mío que era nuevo, cambiárselo. El no quiso saber nada. No, no te lo cambio, dijo.
En el jardín nos despedimos. A todos nos trataba de usted. Y cuando nos despedíamos...nos dijo, fíjate que lindo color tiene la fiebre amarilla. Es que eso nos iba a dar en la selva cuando peleáramos. En un momento subió a la casa y trajo el encendedor. Me lo entrego como regalo. Yo quede muy agradecido, emocionado. Pero en Habana le entregue este encendedor al Ministerio. Ni las muestras de los dientes en yeso me quede. Todo al Ministerio.

Porque Che escogió Praga? Esto no se sabe, pero si es cierto que el había venido varias veces a esta bella ciudad. En 1962-63 los checoeslovacos le ayudaron a Cuba a hacer su reforma monetaria. El vino a revisar los borradores. Y luego dos semanas después vino a firmar las matrices. Increíble. El Che durante su segundo viaje tuvo un deseo...volar..El sabía pilotear. Así que en un avión Moravan el piloto sentado a la izquierda y el Che a la derecha. Y sobrevoló Praga y Bohemia Central... el Che piloteando y  contentísimo. Y el Che nunca fue detectado durante estos viajes.  

Luis dice, en 1961 trajimos varios compañeros a Praga que iban camino a China para ser entrenados como pilotos. Volamos en un Britannia. Y de regreso a Habana llevamos una carga que era de unos 2.000 fusiles y un barril con algo amarrillo...que luego después me entere que era Semtex. Todo estaba mal atado en el avión y trabajamos en ello hasta la madrugada amarrando las cajas. Para esto éramos solo dos personas cubanas y los oficiales checoeslovacos que ayudaban. Todo bien. Pero en Ginebra nos esperaba la Policía y nos tuvieron presos. Es que algunos de estos oficiales canto. Nos delato. Y eran amigos! Pero no nos sacaron los fusiles ni el barril.

Luis, alias Sifin, después de muchos anos regreso a Praga, noviembre del 2011. Charlo con nosotros, es un gran comunicador. Siguió con el equipo de filmaci0ón, vascos y cubanos, hacia otros puntos del mundo. El documental sobre la vida del Che avanza. Y Sifin es un gran protagonista. Maravilla de hombre...93 anos y con una energía contagiosa...lastima no haber tenido mas tiempo con el, una botella de ron, cigarro...y pasar toda una tarde en la casa de Davle donde el residió con el Che durante 45 días.

Que historia amigos míos!!! Las fotos anexas...son de Sifin, el Embajador de Cuba en Praga...y el que escribe cuando le entrega a Sifin su novelita...La Soprano y su romance con el Che Guevara. Es que el Che estuvo en Praga seis meses. Insólito! Y según cuentan tres señoras checas...tuvo un romance con ellas. Será verdad? Claro, es argentino. Y a los argentinos las mujeres nos gustan. Y si no es verdad no importa...el Che es un mito...!