BOLETÍN ARGENTINO

Primer Boletín de Noticias de los Argentinos en el mundo - Director: Osvaldo Parrondo - Contacto: oparrondo@boletinargentino.com

Jueves, 17 de mayo de 2012

En tango ¿sabías que....? (I)

José María Otero, periodista, director, bailarín e historiador del tango, a partir de esta semana te contará anécdotas desconocidas de: Cátulo Castillo, Vicente Greco, Carlos Gardel, Ángel Vargas y hasta de Evita Duarte.

…Cátulo Castillo, un grande de la cultura argentina, hijo del autor teatral y tanguero, José González Castillo, le dejó anécdotas muy interesantes a Julio Ardiles Gray?: Muy pronto comencé a componer y también a escribir llevado por mi admiración por Rubén Darío. Mi padre me enseñó mucho, gracias a él tuve una formación culta. Cosa extraña: mi padre que adoraba a los clásicos, era un gran autor de sainetes lunfardos. Todo lo que sabía lo convertía en expresión porteña. En uno de sus viajes a Buenos Aires, un día llego a casa y me lo encuentro a Rubén Darío, mi padre lo invitó a comer. Lo vi como una especie de gigante, con su larga melena algo rizada y siempre despeinada. Tenía facciones de chinote y fumaba interminables puros cuya ceniza le caía en las solapas. Era corresponsal del diario La Nación, en Europa. Mi padre compró champagne ese día y él lo batía con un cigarro que luego encendió, entonces tomaba un trago y daba una chupada al cigarro. Tenía voz grave y al hablar incluía palabras francesas. Días después de la visita escribí: “Duerme y sueña la princesa/ sobre su lecho de rosas./ La cabeza de su alteza/ tranquilamente reposa”. Mi padre lo leyó y dijo: “¿Lo escribiste vos? Se parece a Darío”. Junto con Carriego fueron las influencias de mi niñez. A Carriego lo vi una sola vez, traía un libro. Me di cuenta que usaba cuello y puños “Mey”, los más baratos, de cartón, con una pechera, se disimulaba la falta de camisa. Artistas y poetas eran muy pobres.

Mi casa fue también reducto de payadores, desfilaron todos, y recuerdo a Betinotti, delgado, medio rubión, con una calvicie incipiente, me daba la sensación, quizás por mi edad, que era pretencioso, se conducía ostensiblemente. A mi casa venía con sus escritos para que mi padre les diera el visto bueno o sugiriera alguna corrección. Otro fue Luis Acosta García que me propuso acompañarlo con piano o violín, -que yo ya dominaba bastante-, en sus giras por las glorietas y teatros. Ocurrió sólo algunas veces, yo en el piano, Jerónimo Sureda en bandoneón y un muchacho Furloni en guitarra.

…la denominación de Orquesta típica para designar a las que ejecutan tango, se debe al bandoneonista Vicente Greco? Allá por 1911, Greco dirigía el conjunto más famoso. Era tanto el éxito que tenía, que la casa Tagini, que promovía la incipiente industria fonográfica y que consideraba que había grandes posibilidades para los artistas de nuestro medio en la naciente industria, lo contrató para realizar algunas grabaciones. Entonces debió adoptar una denominación genérica que identificara al conjunto, ya que antes de que existieran las orquestas exclusivamente tangueras, las bandas que los interpretaban eran las mismas que amenizaban los bailes ejecutando pasodobles, tarantelas, mazurcas, polcas y valses. Al aparecer orquestas que solamente ejecutaban tangos era necesario distinguirlas de las otras, por lo que Vicente Greco llamó a la suya "Orquesta Típica Criolla". Orquesta, por tratarse de un conjunto de músicos; Típica, porque es lo que caracteriza a algo; Criolla para diferenciarla de aquellas que interpretaban música de otras tierras, ya que la orquesta de Vicente Greco ejecutaba música típicamente nativa. Por razones comerciales este nombre quedó reducido a Orquesta Típica, nombre con el que hasta hoy se conoce a los conjuntos que interpretan tangos.

…Agustín Magaldi e Ignacio Corsini fueron los cantores que rivalizaron fuertemente con Carlos Gardel en cuanto a idolataría popular? El primero, santafecino de Casilda, intervino en las grabaciones de algunas orquestas. Como invitado especial, en 1931 grabó con Osvaldo Fresedo, el tango de éste y su hermano Emilio : Tango mío, interpretando sólo el estribillo cosda bastante común por entonces. Fue el primer registro del triunfal bandoneonista para el sello Brunswick. Con la orquesta Donato-Zerrillo-toda una creación del binomio director-, la fugaz intervención de Magaldi es absolutamente original. Se detiene la orquesta y Agustín canta la primera parte del tema acompañado por sus guitarristas. Luego la orquesta sigue hasta el final, culminando con brillantes variaciones. Curiosamente existe un antecedente similar en las grabaciones de los tangos Alma en pena y Piedad, ambos interpretados por Osvaldo Fresedo en 1928 para el sello Nacional Odeón, donde interviene el cantor uruguayo Ernesto Famá cantando el estribillo acompañado de guitarras. Con la orquesta de Edgardo Donato, Magaldi no canta sino que recita la letra de su tango Vagabundo. Hicieron dos placas comerciales, donde invierte en cada una de ellas el orden de las estrofas. Por sugerencia de Agustín, que deseaba cantar el tango 9 de julio, su autor, el tucumano José Luis Padula accedió a modificar la primera parte de su obra agregándole una melodía cantable y requiriendo a su colaborador, Lito Bayardo (Manuel Juan García Ferrari), los versos que tornaron óptima a la obra para ser cantada. Según Bayardo, este tango fue cantado en su casa de Rosario, a dúo por Agustín Magaldi y Carlos Gardel en una reunión privada. El tango también tiene otras dos letras de Ricardo Llanes y Eugenio Cárdenas (Acencio Eugenio Rodríguez).

…en la época de oro del tango, cuando el binomio de orquestas Tango y Jazz alternaban en las milongas y salas de baile, otro destacado intérprete y director en un gran momento del jazz argentino fue Ken Hamilton? Nacido en 1914, se llamaba en realidad Bernardo Noriega y comenzó a estudiar música a los 5 años, que completaría con el aprendizaje de armonía e instrumentación. A los 19 años formó su primer conjunto: Ken Hamilton y su Band Boys, que en realidad era un cuarteto vocal y un piano inspirado en “Los Mills Brothers”, que imitaban instrumentos de jazz con sonidos vocales. Así aparecieron en la película “Ídolos de la radio”. Pasó a ser arreglador y orquestador de la prestigiosa Santa Paula Serenaders de Raúl Sánchez Reinoso durante 3 años, luego formó dupla con el saxofonista Dante Varela y finalmente se disolvieron y a partir de 1945 tenía ganado prestigio con su orquesta. Contratado para tocar con D’Arienzo en los carnavales de Boca Juniors en 1948, chocó con directivos del club que no aprobaban sus inclinaciones políticas izquierdistas, por lo cual Hamilton, para no perder el contrato, bautizó a la orquesta como “Los Bambucos” y situó a Buby Lavecchia en el teclado, en su reemplazo. Un año más tarde se irá a Estados Unidos para dirigir musicalmente el Ballet de Katherine Dunham con quienes recorre el mundo hasta 1953. Lo llaman entonces de Italia para componer la música de la película Mambo, con Silvana Mangano y Vittorio Gassman. Su cuñado lo reclama para dirigir un sello musical y regresa por fin al país. De 1956 a 1967 actúa como solista en numerosos sitios de categoría hasta que deja su actividad musical. En la década del 90, junto al bandoneonista Luis Stazo es ejecutivo de la empresa de espectáculos ARTEA y en 2001 abandona toda actividad por problemas de salud. Hoy su nieta Laura Ros (hija de Bernardo Tarragó Ros) está siguiendo sus pasos artísticos como cantautora y compositora. ..

Romeo Gavioli fue un destacado violinista y cantor uruguayo que tuvo mucho éxito en el tango de los años treinta en ambas orillas del Plata? Había nacido en 1913 en el barrio La Unión montevideano. Tuvo gran facilidad para ejecutar varios instrumentos pero su temperamento romántico lo empujó al violín. Pasó por las orquestas de Juan Bauer y Héctor Gentile y en 1933 desembarcó en Buenos Aires con Etchegoncelay y Pons en un Trío: Los Carve. En 1939 lo convoca Edgardo Donato para su exitosa orquesta. No sólo tocaba el violín sino que con el apellido apocopado: Romeo Gavio haría incluso la tercera voz de la orquesta, junto al matrimonio HoracioLagos-Lita Morales. Esta útima y Gavioli se enamoraron y Donato resolvió echarlos a los tres. En Montevideo Gavioli forma su propia orquesta y rescata a su hermano Rolando que tocaba en Buenos Aires como bandoneonista de Pedro Laurenz. Romeo brillaba en su rol de cantor y de hombre al frente en el escenario. "Era un comunicador nato", cuenta Luis Alberto Fleitas, amigo de Romeo y cantor de la época. "Hablaba con el público, tenía una simpatía y un magnetismo muy grandes", recuerda, y subraya la particular atracción que el timbre de su voz y su aire romántico despertaban en el público femenino. Tenía una voz hermosa de barítono y lograría un suceso increíble recreando el candombe.

“Baile de los morenos", "Estampa del 800", "Fiesta del tambor", "Abuelito blanco" y las ganadoras del primer y segundo premio en el concurso de la Canción de Carnaval 1950: "Tinta negra" y "Luna carnavalera", son algunos ejemplos. Además mostraría siempre su faceta solidaria apoyando todas las causas de los trabajadores y yendo a actuar en cualquier huelga a beneficio de ellos. Fue fundamental en la fundación de la Sociedad Uruguaya de Artistas Intérpretes (SUDEI). Su aspecto sempiterno de galán romántico parecía chocar con su lucha permanente y su afiliación al partido Comunista. Esa hipersensibilidad dolorosa, casi ingenua, lo llevaría a los esporádicos estados de melancolía que lo envolvían a veces, pese al gran éxito que cosechaba y a la admiración femenina. El 17 de abril de 1957, con 44 años apenas, se suicidó arrojándose con su auto a las aguas del Puerto de Montevideo. Las grabaciones que dejó nos recuerdan para siempre a un gran intérprete, como músico y cantor.

…el gran tenor italiano Tito Schipa (Raffaele Atilio Schipa), famoso en todo el mundo, gabó y escribió tangos en Argentina durante sus visitas a nuestro país? En las presentaciones realizadas en los años 1930/31 y 1934, con las Orquestas Típica Víctor, Francisco Lomuto y Osvaldo Fresedo dejó impresas las placas: La cumparsita, (letra de Matos Rodríguez), Confesión, Dónde estás corazón, Tinieblas, Dímelo al oído y Vida mía, interpretándolas fonéticamente, dado que no manejaba el idioma castellano. Schipa nació en Lecce en 1889 y viajó en 13 oportunidades a la Argentina, país del que se declaró enamorado. A tal punto que también grabó en 1931 un aria de la ópera “El matrero” de Boero y a su vez, compondría tangos. “El coquetón” fue el primero. En diciembre de 1928, en Nueva York compuso y grabó “El gaucho”. En 1932 para su incursión en el cine (“Tres hombres en frac”), compone y canta el Tango “Esperanza”. Y también realizó los tangos “Ojos lindos y mentirosos (1921), “El Pampero”, 1937 y Surriento en 1953. Actuó en numerosas oportunidades en el Teatro Colón, en radio, en Teatros de varias provincias, en varias ocasiones en la Penitenciaría Nacional, en la Rambla marplatense y en febrero de 1954 reunió a 100.000 personas en la Av. 9 de Julio y Belgrano acompañado por la Orquesta Municipal. Vivió varios años en Nueva York, se casó con una actriz francesa con la cual tuvo dos hijas pero su donjuanismo sempiterno le llevaron al divorcio, retornaría a Italia, vivió en Hungría donde también crearía una Escuela y finalmente retorna a Nueva York donde muere el 16 de diciembre de 1965. Se había vuelto a casar con Diana Prandi que le dio un hijo; Tito Jr, que fundaría el museo donde se exhiben las prendas que usó en sus presentaciones operísticas bordadas en hilo de sea y oro, sus grabaciones y un sinfín de objetos y fotografías en aquella ciudad. Este gran tenor dedicó cinco años a la dicción, por lo cual la suavidad de su interpretación le permitió interpretar obras en diferentes idiomas, disimulando su acento italiano. Nunca tuvo una gran voz pero sí un hermoso tono melódico y un enorme poder de interpretación.

…muchas veces en el tango las cosas ocurren por casualidad? En las décadas del 30 y 40 era algo bastante habitual que existiesen cafés-concert tangueros y algunos de ellos fueron bastante exitosos. Al cliente le bastaba con tomar un café para ver en vivo y en directo a sus orquestas y cantores preferidos. Osvaldo Pugliese, por ejemplo, debutó con su orquesta el 11 de agosto de 1939 en el legendario Café Nacional de la calle Corrientes 980, en las clásicas tertulias con “conciertos” de tango que comenzaban a las dos de la tarde y se extendieron desde 1920 hasta 1952 con diferentes orquestas. Pugliese ya había actuado allí en setiembre del 29 con el sexteto Vardaro-Pugliese. La dirección de la sala obligaba a que no bajara del palco cuando terminaba su entrada, al menos un músico, para que la gente entendiera que la orquesta volvería a tocar luego de un descanso. En una oportunidad que bajaron los músicos de Pugliese, le tocó por turno permanecer en el palco al contrabajista Aniceto Rossi –que estuvo en el conjunto 25 años-. Rossi se entretuvo tocando diversas cosas y cuando volvieron sus compañeros, estaba haciendo “Canaro en París”, como entretenimiento. Pugliese lo escuchó y de repente les dice a los asombrados músicos. “Vamos a tocar Canaro en París, pero las variaciones las hace Aniceto”. Y aunque éste en principio se negara, lo hicieron así, y fue la primera vez que un contrabajista hacía las variaciones de un tango. Luego lo grabaron pero en el disco, Rossi lo toca más lento para que tuviera un ritmo bailable.

…al llegar el micrófono eléctrico a mediados de la década del 20, se fue extinguiendo la extraña profesión de “músico figurante” en el tango? Estos personajes se limitaban a hacer bulto en los conjuntos simulado tañer un instrumento que apenas dominaban. En el caso de los “violinistas” empuñaban el mismo y frotaban las cuerdas con un arco de cerdas sin pez para que no emitiesen ningún sonido. A los “bandoneonistas” le soltaban los tornillos de las cajas armónicas. Del fueye sólo emergía entonces un fatigoso jadeo por el aire que entraba y salía al abrir o cerrar el bandoneón. Esa respiración era tapada por el ruido de los que tocaban de verdad. En Carnavales era cuando más figurantes encontraban trabajo en las orquestas porque la cantidad de músicos en el escenario era una rèclame importante. Al no hacer amplificación –los cantores usaban un megáfono-, o era precaria, había que evitar que el ruido de la gente colapsase a la orquesta. Anunciaban por ejemplo 20 bandoneones y al menos la mitad eran truchos. Algunos estaban como extras de cine, pero otros eran músicos principiantes que querían llegar. En el caso de estos último estaba uno de los hermanos Malerba- Ricardo- que en 1929 integró la orquesta del jovencito Cátulo Castillo, junto a sus hermanos Alfredo y Carlos, Miguel Caló, Alberto Cima y el cantor Roberto Maida, fueron integrantes de la orquesta de Cátulo Castillo que actuó en la Exposición de Sevilla. Ricardo Malerba fingía tocar el bandoneón y terminó aprendiendo y formaría una orquesta de excelente ritmo bailable. Oscar Zucchi menciona el caso del violinista Juan Pecci que integró la orquesta de Eduardo Bianco en Europa como “bandoneonista”. Al recibir lecciones de Héctor María Artola terminaría aprendiendo. O Luis Zinkes, que estudió el violín y luego adaptó el fueye como “figurante” en el conjunto de Francisco Lomuto en la fila de bandoneones junto a consumados especialistas como Daniel “Sardina” Alvarez, Américo Figola y Jorge Fernández. A Zinkes le denominaban “Cuchara” y finalmente sería un fueye respetable y hasta estribillista grabando dos temas a dúo con Jorge Omar. El director Francisco Lauro –El tano- dirigía desde el bandoneón su propia orquesta “Los mendocinos” que tenía bastante trabajo y su pericia con el instrumento era muy escasa. En sus filas debutaron nada menos que Juan Sánchez Gorio y Astor Piazzolla, Cuenta Zucchi que una noche que simulaba tocar los solos, -siendo otro quien realmente lo hacía-, Astor le aflojó los tornillos del bandoneón, en ese trance todos los músicos silenciaron sus instrumentos y sólo se escuchó el flato del fueye del Tano que se los quería comer.

José María Otero